Las administraciones públicas, como los Ayuntamientos, Diputaciones y Junta han sido protagonistas de nuestro espacio dedicado al consumo. Jesús Yesa, secretario general de FACUA-Cádiz, ha señalado que, al no tratarse ni de profesionales ni de empresas como tal, no tienen por qué tener el modelo oficial de hojas de reclamaciones. Ello no quiere decir que no puedan tenerlos o que no tengan que disponer de una vía para quejas y reclamaciones. En estos casos se puede presentar una solicitud de instancia general o simplemente un escrito en el que nos identificamos, planteamos la cuestión y establecemos nuestra petición. Las administraciones no tienen plazo máximo para respuesta y todo dependerá de la casuística a la que nos refiramos, aunque se suele estimar en tres meses. Transcurridos ese tiempo, se entenderá nuestra petición como rechazada o desestimada, teniendo que recurrir a otras vías como la judicial.

En otro orden de cosas, Jesús Yesa ha recordado que una de las obligaciones que tienen las empresas que inscriben nuestros datos en listas de morosos es la de eliminarnos una vez cumplamos con la deuda. El consumidor podrá conocer si se ha resuelto el trámite ejerciendo nuestro derecho de acceso a ficheros como Asnef o Badexcug, los más utilizados. Lo podemos hacer rellenando el formulario solicitando saber si estamos dentro y qué empresas nos han incluido. Si la entidad en cuestión no ha eliminado nuestros datos una vez saldada la deuda, podremos tomar acciones legales contra aquella empresa que no haya informado a Asnef o Badexcug. Además, debemos saber que la inclusión de nuestros datos ilegalmente es una intromisión legítima en nuestro honor.

A raíz de una consulta relacionada con las hipotecas, hemos conocido que cualquier modificación en las condiciones de esta debe ser informada. Las fluctuaciones de los intereses, si se trata de una hipoteca de interés variable, también. Los bancos están obligados a informar incluso si se mantienen en las revisiones periódicas (generalmente anuales). Es posible que, si no lo comunican, el banco no esté aplicando esas bajadas de interés por lo que desde FACUA recomiendan reclamar al banco exigiendo la devolución del importe cobrado de más.

Por último, en relación a los seguros, cabe la posibilidad, siempre que se incluya en el contrato, que el precio pueda variar según el IPC. Para saber la cantidad exacta que va a subir nuestro seguro podemos acudir a la web del Instituto Nacional de Estadística, que dispone de una herramienta habilitada para tal efecto.