La repetición de curso es el tema que hemos abordado hoy en la Consulta de Psicología Infantil y Juvenil de La Mañana. Con la psicoterapeuta y pedagoga, Lourdes Castro, hemos explicado las causas, pero también las consecuencias y la adaptación a la nueva situación que se presenta tras repetir curso. Aunque no se puede generalizar y cada caso atiende a unas circunstancias concretas, para Castro la repetición tiene más efectos negativos, que positivos ya que «a nivel social es un impacto importante para el niño», es por ello por lo que lo considera «como un mal necesario, pero nunca un bien».

Durante el curso académico, se desarrollan un conjunto de competencias, aprendizajes y objetivos, siendo al final del curso cuando se valora si los escolares han alcanzado esas metas. Cuando no se superan los objetivos esperados, no se desarrollan las competencias, ni se crean los aprendizajes, al tratarse el actual sistema educativo de una estructura secuencial, se plantea la repetición, ya que el siguiente curso requiere el haber adquirido los conocimientos del curso previo. Prima por tanto la parte académica, frente a la psicosocial.

Las causas de esas carencias responden a diversos factores, por un lado puede haber problemas o retrasos en el desarrollo que pueden ser transitorios, falta de maduración o problemas en el entorno familiar y personal, pero con frecuencia responde a una falta de motivación o la ausencia de un hábito de estudio. Es decir a veces es más un problema de actitud (predisposición) que de aptitud (capacidad).

También subrayaba Castro las limitaciones del actual sistema académico, que prima un estilo memorístico y «no todos los niños tienen el mismo sistema de aprendizaje». A la hora de aprender cada persona sigue su propio ritmo individual y sus propias estrategias. Los caminos que se emplean para construir el aprendizaje son propios y personales de cada uno.

Lourdes Castro, en la Consulta de Psicología infantil y Juvenil