Hasta 1.000 kilos de residuos de nuestro entorno más próximo han conseguido retirar los participantes del proyecto de educción ambiental promovido por la Comisión de la Tarde de Juegos de «Ubrique Blanco de Paz». Las salidas al campo realizadas de manera voluntaria por la comunidad educativa de Ubrique durante los martes del mes de abril y mayo, han movilizado a un millar de personas entre, alumnado, docentes y familias que se han implicado con la actividad, coordinada a su vez por la iniciativa Rebelata.  Con el impulsor de Rebelata, Juan Barea, hemos conversado hoy en La Mañana para valorar la actividad que promueve la conciencia medioambiental y el respeto por el entorno natural.

Desde residuos con más de 50 años de antigüedad, hasta latas de bebidas energéticas actuales o paquetes de tabaco, «hemos encontrado de todo», en el trascurso de las labores de recogida de basura. Los participantes han conseguido limpiar auténticos muladares que estaban llenos de botellas y latas. Todo esto se ha hecho en las inmediaciones próximas a los centros educativos, estableciendo rutas de distintos niveles según el grupo de edad del alumnado, desde los pequeños de Infantil, hasta los mayores de Secundaria. Ha habido centros muy participativos, donde alrededor de 200 personas han salido a realizar las labores de limpieza colaborativa. Todo un éxito de participación, tal y como nos indicaba el docente ubriqueño, ya que se ha conseguido retirar de nuestros caminos una cantidad considerable de restos que habían sido arrojados al campo.

Con la actividad se impulsa la responsabilidad medioambiental desde el ámbito educativo, de manera que repercuta en toda la comunidad ubriqueña como «bien colectivo” de nuestro pueblo, promoviendo acciones de concienciación y protección en nuestro entorno. Con esta idea, precisamente surgía «Rebelata», ante el conocimiento de la existencia de unas cunetas de carreteras repletas de basura y que hace 30 años no presentaban una imagen tan deplorable y contaminada. Acciones como esta se conciben para que esa huella ecológica no nos pase factura.

El programa de Ubrique Blanco de Paz para este proyecto educativo recoge cinco actuaciones concretas: plantar un árbol, hacer un cartel para mejorar el medio ambiente de nuestro pueblo, hacer un objeto con material reciclado, recoger basura de nuestro entorno y difundir malas prácticas o reconocer actos de mejora medioambiental.

Juan Barea. «Rebelata»