Pésame por jaleo es un grito de liberación, una forma visceral de despedir el miedo y las inseguridades internas, expresado mediante un juego de contrastes, lo grande y lo pequeño, la luz y la sombra. También es la carta de presentación de Jaleo Producciones o lo que es lo mismo de los ubriqueños; Andrés Cózar, Marina Arenas y Fran Barreno. Tres amigos que unen sus carreras profesionales, el cine, la danza y la publicidad, junto a sus motivaciones personales en torno al arte, para explorar con este nuevo lenguaje artístico, que surge de manera improvisada. Hoy en La Mañana hemos conocido con dos de sus componentes Andrés Cózar y Marina Arenas, como vio la luz este proyecto, que será presentado en festivales nacionales e internacionales de cortometrajes. De momento puede verse en su canal de Youtube  y en las cuentas personales de Instagram, donde ya cuenta con más de 8.000 visualizaciones.

En Pésame por jaleo, se despide uno de sus miedos con pena, la que inspira el tema Condolence del compositor inglés Benjamin Clementine, pero también  con optimismo, «esta es nuestra manera de decirle adiós al miedo» nos aseguran. Para la estudiante de cine, Marina Arenas ha supuesto todo un reto rodar en el exterior y dotar a la naturaleza de un papel protagonista, junto con el cuerpo en movimiento y la música. Más personal es la visión del bailarín, Andrés Cózar, cuya aportación nos explica tiene tintes autobiográficos, «al final era la emoción que tenía dentro guardada que surgió una noche que estábamos juntos escuchamos el tema de Clementine y nos sentimos muy reflejados con lo que el artista contaba en esa letra y necesitábamos plasmarlo».

El resultado tras semanas de trabajo es una creación artística donde lo audiovisual y la danza se dan la mano, «un experimento de improvisación, sin preparación, sin guión, sin coreografía, sin tiempo para masticar para así dejar más espacio a las cosas ocultas que ofrecen la luz y la danza».

Marina Arenas y Andrés Cózar