Cómo actuar si detectamos que un menor sufre acoso escolar

El regreso de la temporada de la Consulta de Psicología Infantil y Juvenil ha venido marcada por el inicio del curso escolar y a causa de esto el retorno de los casos de acoso entre menores. Ante las numerosas consultas realizadas en estos primeros 15 días de colegio en torno a este tema, la psicoterapeuta y pedagoga, Lourdes Castro nos ha hablado hoy del acoso escolar, dando visibilidad a un asunto «que está pasando y pasa a muchos».

El acoso escolar es un problema social, «no es culpa de la comunidad educativa, pero se da en ella». Es por esto por lo que insta a las familias a adoptar medidas en común con los centros educativos si se detectan casos de acoso. Para Castro «tenemos mucha resistencia a reconoce que nuestro hijo está sufriendo acoso y la comunidad educativa tienen mucha resistencia a reconocer los casos de acoso escolar».  Una idea en la que coincide con el último informe publicado por el Defensor del Menor en Andalucía (dependiente del Defensor del Pueblo Andaluz)  sobre este tema donde se recoge que «algunos colegios son reticentes en comunicar oficialmente los supuestos de acoso por lo que ello pueda suponer de desprestigio. La pasividad, cuando no desidia, de algunos centros educativos en reconocer la gravedad del maltrato constituyen uno de los principales motivos de queja de las familias.»

Es clave que los progenitores sean conscientes de esta realidad y que es necesario adoptar medidas. Saber reconocer que el menor sufre acoso en el entorno escolar es el primer paso. Después hay que actuar. Para ello se recomienda enviar al colegio un informe por escrito elaborado por los padres con registro de entrada en la secretaría del centro, donde se recoja los incidentes acaecidos, con el objeto de que quede registrado. Solicitar, también por escrito, que se active el protocolo de acoso en el centro. Si esta vía no da resultados siempre queda la opción de acudir a los  tribunales. Sin embargo, según el Defensor del Menor en Andalucía, «es muy difícil conocer los casos de acoso escolar que terminan en la jurisdicción penal de menores debido a la inexistencia de un tipo delictivo específico, y al hecho de que la aplicación informática de la Fiscalía no permite registrar los asuntos como “acoso escolar”.

Consulta de Psicología Infantil y Juvenil con Lourdes Castro

El ubriqueño Antonio Domínguez Aguilar se proclama campeón de España absoluto de Tiro al Plato en Foso Olímpico

Se impuso este fin de semana en Mollet del Vallés (Barcelona) en la ronda final a todo un campeón del mundo y leyenda del tiro olímpico español como Alberto Fernández. A finales de mes formará parte de la selección andaluza que disputará en Granada el Campeonato de España por Equipos Autonómicos, que ya lograra el pasado año.

El ubriqueño Antonio Domínguez Aguilar ha logrado llegar a lo más alto de la élite nacional en la disciplina deportiva del tiro olímpico. Este pasado fin de semana conseguía la medalla de oro en el Campeonato de España Absoluto de Foso Olímpico celebrado en la localidad barcelonesa de Mollet del Vallés. Hoy en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique hemos querido trasladarle la enhorabuena a este deportista ubriqueño de 44 años que venía cosechando ya desde hace varios años importantes resultados a nivel autonómico y también por equipos o categorías en competición nacional, pero que en la jornada de ayer conseguía alcanzar la cima del tiro al plato en la modalidad absoluta de Foso Olímpico en nuestro país.

En el repaso a su trayectoria, ha agradecido el apoyo a su entrenador Pedro Martín Fariza, a su colaborador en el campo de Carmona José Manuel Delgado Zarizuela, y a su socio Antonio López Romero para lograr este campeonato, que ha querido dedicar especialmente a su madre. Como anécdota nos explicaba que este fin de semana participó en la competición con el dorsal 113, y que no tuvo superstición gracias a que el 13 es el número favorito de su madre.

Antonio Domínguez Aguilar, deportista tiro olímpico 

El Curtido: de la inclusión en tiempos de Covid

FOTO: Archivo

El Curtido Plena Inclusión retomaba su actividad en el Centro de Día Ocupacional el pasado 24 de junio, tras culminarse el estado de alarma. Desde entonces no ha habido ninguna incidencia sanitaria relacionada con la Covid-19, tampoco en la Residencia de Adultos que ha permanecido activa en todo momento, también durante el confinamiento. El proceso de adaptación no ha sido fácil, sobre todo por la variación de las instrucciones que debían acometer como centro asistencial y residencial. Las limitaciones de uso en espacios como el transporte, sus desinfección continúa, la distancia interpersonal, el frecuente lavado de manos, el control de la temperatura y sobre todo las pruebas de diagnóstico de Covid-19 a las que semanalmente se somete la plantilla y cada quince día a los residentes, forman parte de las estrictas medidas de seguridad sanitaria que han tenido que implantar desde el centro. Su directora, Charo Mateos, nos ha contado hoy en La Mañana de Radio Ubrique como es el día a día para los usuarios de El Curtido en tiempos de pandemia.

El Curtido Plena Inclusión, cuenta con dos espacios que ahora están aún más diferenciados, ya que los usuarios de ambos servicios no llegan a coincidir en ningún momento. Por un lado, el Centro Ocupacional, con un horario de 9 a 17 horas que cuenta con un total de 20 usuarios y acuden todos los días al centro desde sus lugares de residencia (Ubrique, pero también Grazalema, Benaocaz, Villaluengua o Prado del Rey). Por otro, la Residencia de Adultos, un servicio destinado a personas con discapacidad intelectual con necesidades de apoyos intermitentes y con cierta autonomía personal, que por distintas razones tengan dificultad para la integración familiar normalizada. La Residencia tiene un total de 20 plazas y en la actualidad el cupo permanece cerrado, no así el Centro Ocupacional, que cuenta aún con plazas libres para usuarios y pueden solicitarse a través del Ayuntamiento de Ubrique.

Los aforos en los talleres permiten en circunstancias normales una capacidad de 14 personas, ahora trabajan sólo seis. Lo mismo ocurre con el transporte, el vehículo es desinfectado después de cada uso y aunque su capacidad es de nueve persona, sólo suben cuatro por viaje. También se han limitado las actividades externas.

Si bien los procedimientos han sido asimilados rápidamente por los usuarios, que se han adaptado a la nueva situación, la directora del Centro ha querido agradecer a las familias y a los trabajadores el sobreesfuerzo realizado, también a todos los colaboradores que han contribuido en la aportación del material de protección.

Desde el pasado 22 de septiembre el cierre de los centros sociosanitarios en Andalucía, deja de estar vinculado al índice de Covid 19 en un área poblacional, sino que depende de la afectación que pudiera darse en el propio centro. Siguiendo los protocolos de los centro residenciales, El Curtido mantiene las restricciones de visitas y las prueba de diagnóstico de Covid-19, con las PCR a las que se somete a los usuarios de la residencia cada 15 días. Además, según nos indicaba Mateos, el contacto con Salud es continuo y directo a través de la enfermera gestora de casos del Distrito y Ubrique.

Charo Mateos, directora de EL Curtido Plena Inclusión