El homenaje que con motivo del Día del Petaquero reconoce la labor de ubriqueños y ubriqueñas en el sector, será el próximo viernes 10 de junio a las 20 horas en el Convento de Capuchinos y homenajeará el relevo generacional que durante las últimas décadas se ha sucedido en el ámbito de la marroquinería. Tanto en el marco empresarial, como en el mantenimiento del oficio. Con la impulsora de la iniciativa, Maribel Lobato, hemos conversado hoy en La Mañana para avanzar los detalles de un programa que se está cerrando en estos días y que se retoma después de dos años de pandemia. El acto, que en un principio se iba aglutinar en el contexto del ‘Leather ConnectionLeather Retrofuture: Tradición y futuro de la piel’, que se inicia mañana jueves, ha quedado finalmente desvinculado ante la magnitud que supone el desarrollo de ambas actividades de manera conjunta.

Para Maribel Lobato el homenaje es extensible a todas las personas que han trabajado y trabajan en el sector, «merecedor es el pueblo entero», aseguraba, si bien este año se ha decidido modificar el formato que hasta ahora se había llevado a cabo, «se ha querido realzar a todas aquellas personas que ha dedicado su vida a la piel y además han dado paso al relevo generacional». De este modo, el perfil de homenajeado serán familias que han dedicado su trayectoria profesional a la piel, tanto a nivel empresarial como laboral. En común tendrán la experiencia y el haber hecho de la marroquinería su oficio, su sustento familiar y su forma de vida. Vidas de ubriqueños anónimos que han contribuido con su quehacer marroquinero diario a construir nuestra localidad tal como es hoy en día.

Con el homenaje del Día del Petaquero se reclama el sello de identidad y orgullo de un pueblo, no del sector de la Piel en sí, sino de las personas que los conforman y lo hacen posible: petaqueros y petaqueras, empresarios y emprendedores, comerciantes y todos aquellos que trabajan cada día, aportando su destreza, creatividad y energía.

Maribel Lobato, técnica del Museo de la Piel