La autorregulación  emocional se entiende como la capacidad de manejar nuestras emociones respecto a la demanda de las situaciones difíciles. Una capacidad que se puede trabajar desde casa y que evita la frustración. De la autorregulación nos ha hablado hoy la psicoterapeuta y pedagoga, Lourdes Castro en la Consulta de Psicología Infantil y Juvenil. El tema surge a raíz del anterior programa dedicado a los miedos evolutivos de los menores y se centra en como trabajar esta habilidad en casa.

Si bien el autocontrol y la autorregulación emocional están relacionados, no son lo mismo. Tal y como nos explicaba Castro el autocontrol es principalmente una habilidad social. Los niños lo utilizan para controlar su comportamiento, sus emociones e impulsos. La autorregulación es un tipo de habilidad diferente. Permite manejar emociones, comportamiento y movimientos corporales frente a una situación que es difícil de manejar. Y les permite a los niños hacerlo mientras permanecen enfocados y atentos.

Eso significa que los niños saben determinar lo que necesitan para tranquilizarse cuando se molestan. Son capaces de ser flexibles cuando las expectativas cambian y pueden evitar los estallidos de frustración. Esta habilidad se desarrolla con el tiempo. Por ello es bastante común que un niño de 4 años tenga un berrinche, pero no un niño de 12 años. Si un niño de 12 años tiene berrinches con frecuencia, probablemente tiene un problema con la autorregulación.

Entre las pautas para trabajar la autorregulación emocional con nuestros hijos e hijas, Castro nos ha hablado de la importancia de reconocer las emociones y validarlas, explicándonos que no hay emociones correctas e incorrectas sino formas de expresarlas incorrectas. Identificar lo que denomina como punto de no retorno es fundamental para intervenir, dar una respuesta alternativa cuando se siente que pierde el control ayuda a trabajar estos aspectos.

Consulta de Psicología Infantil y Juvenil