Sobre la base de un Convenio de tres años, los empresarios proponen un incremento del IPC+0.8% para este año, del +0.5% para 2021 y del +0,25% para 2022. Los sindicatos apuestan por una subida salarial del IPC +1,20% para 2020 y +1,8% para 2021 y 2022. Recuerdan que el IPC se prevé que sea negativo en este 2020 y el próximo año. Ambas partes muestran su predisposición a seguir acercando posturas en próximos encuentros.

La reunión de la Mesa Negociadora del Convenio Colectivo de Piel Marroquinería el pasado viernes finalizó sin acuerdo y con posiciones muy distantes con respecto a la subida salarial, único punto aún por acordar de cara al nuevo documento. Durante estos días los delegados sindicales están informando sobre el contenido de la reunión a los trabajadores, que se prevé que rechacen la propuesta de la patronal. Se espera que mañana o el miércoles se traslade esta respuesta negativa a los empresarios, a la espera de próximos encuentros. CC.OO considera «irrisoria» el incremento propuesto por las empresas ya que no sumaría más de 10 euros entre los tres años, mientras que UGT también la valora como «insuficiente»UGT. Desde Asopiel prefieren no manifestarse públicamente en medio de las negociaciones, pero aseguran estar dispuestos a desarrollar nuevos encuentros para intentar acercar posturas.

El secretario general de CCOO de Industria en Cádiz, Jesús Serrano, ha subrayado que las subidas que reclaman están en la misma línea que en convenios de otros sectores y recuerda los bajos salarios que existen en la industria marroquinera. Sobre la propuesta de los empresarios, explicó que la subida del IPC en 2019 fue del 0,8%, por lo que la propia prorroga del Convenio ya aseguraba una actualización para 2020 en esos términos, y no comprende cómo proponen un Convenio de tres años y sin embargo su propuesta de subida va decreciendo en cada ejercicio hasta 2022. «Los trabajadores también han hecho un gran sacrificio durante el confinamiento, y no podemos hipotecar su situación por el COVID, puesto que esto terminará y se supone que la economía remontará a partir de ahí», explicó.

Desde CCOO avanzan que el próximo paso debe ser visualizar estas divergencias en torno al Convenio Colectivo ante las administraciones y la ciudadanía, y para ello no descarta organizar movilizaciones con las medidas de prevención oportunas, si no existe acercamiento de posturas. Además, reiteran la necesidad de actualizar toda la tabla salarial después de la última subida del Salario Mínimo Interprofesional, que ha comprimido los salarios de todas las categorías en muy poco margen, y avanzan que antes de levantarse de la mesa de negociación exigirán que se hable de la temporalidad en las contrataciones. En este sentido, el anterior Convenio recogía una mesa de seguimiento que nunca llegó a materializarse.

Por su parte, el secretario general de FICA UGT en Cádiz, Antonio Montoro, también calificó la propuesta del empresariado como «insuficiente», aunque valoró positivamente que al menos se hayan retomado los contactos, «ya que ambas partes estamos condenados a entendernos». Desde UGT piden coherencia y destacan que su principal objetivo es «asegurar el sector con los pies en el suelo, garantizando la estabilidad y que haya trabajo para el futuro», pero si las posiciones no se acercan «habrá que recurrir a las movilizaciones, algo que nadie quiere».

Por lo pronto, según explicó, están haciendo números y cómo quedarían las tablas salariales según las distintas propuestas de sindicatos y de empresarios, que van a trasladar a los delegados sindicales, para que a su vez informen a los trabajadores. «A partir de ahí, realizaremos una propuesta definitiva, que plantearemos a la patronal en los próximos días», anticipó. Antes del encuentro del pasado viernes, las negociaciones habían quedado bloqueadas por la cuestión salarial desde el pasado 1 de julio. Se espera poder retomar los contactos en los próximos días, puesto que mientras más tiempo pasa, más es la cantidad económica que los empresarios deberán afrontar para actualizar los salarios desde el 1 de enero de este año.

Durante el último Convenio los trabajadores han perdido un 0,5% de poder adquisitivo

Desde que se firmó el último Convenio en 2016, el IPC subió el 1’6% ese año, el 1’1 en 2017 , y 1,2% en 2018, es decir, que el coste de la vida aumentó el 3,9%, frente al 3,4% en que se incrementaron los sueldos. En 2016 el Convenio fijó una subida del 1%, para 2017 un 1,2%, y también un 1,2% en 2018, con lo que durante esos tres años los marroquineros y marroquineras no sólo no vieron aumentados sus salarios, sino que tuvieron una pérdida del 0,5% en su poder adquisitivo, a pesar del crecimiento que registró el sector de la piel tanto en producción total como en exportaciones. Durante 2019 se subió lo mismo que el IPC, que es lo que contempla el Convenio cuando se prorroga un año más.

Jesús Serrano, secretario general de CCOO de Industria en Cádiz

Antonio Montoro, secretario general de FICA UGT en Cádiz