En torno a una decena de establecimientos anuncian su reapertura desde hoy y durante los próximos días. La mayor parte de bares espera aún hasta el 25 de mayo, ante la posibilidad de servir también en el interior de los locales en la fase 2.

Los primeros bares y restaurantes ubriqueños han reabierto desde hoy sus terrazas al público con el inicio de la fase 1 de la desescalada. El presidente de la Asociación de Hostelería de Ubrique, Miguel Ángel Rosado, nos apuntaba hoy en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique que en torno a una decena de establecimientos les han comunicado su intención de abrir desde hoy y de cara al fin de semana, a pesar de las dificultades económicas que les suponen aún las restricciones en cuanto a aforo y de las previsiones meteorológicas adversas para esta semana. En cualquier caso, desde el Ayuntamiento les han dado la posibilidad de ampliar la superficie de veladores para que la limitación del 50% de aforo en las terrazas les afecte en la menor medida posible.

La mayor parte de bares espera aún hasta el 25 de mayo, ante la posibilidad de servir también en el interior de los locales, si se pasa a la fase 2 en la provincia. El presidente de los hosteleros reconoce la gran incertidumbre existente aún, y las amplias medidas de seguridad que deben acometer, que se unen a las limitaciones de aforo, y a la incógnita de cómo responderá la clientela. Desde la asociación se ha asesorado a sus integrantes en torno a las medidas higiénico-sanitarias que exige la normativa, y se han mantenido ya dos reuniones con el equipo municipal de gobierno, en las que se ha acordado la eliminación de la tasa por ocupación de vía pública de veladores durante los dos primeros trimestres del año, y la ampliación de la superficie de la terraza siempre que el lugar lo permita y se mantengan la distancia entre mesas.

La normativa contempla que en esta fase 1 se limita el aforo de las terrazas al 50% de las mesas permitidas en el año anterior, debiendo existir una separación física de al menos 2 metros de distancia. Se autorizan reuniones de hasta 10 personas por mesa, permitiendo que se respeten la distancia mínima de seguridad interpersonal. Se extrema la limpieza y desinfección tanto de las cocinas como del equipamiento de la terraza, en particular mesas, sillas, así como cualquier otra superficie de contacto, poniéndose a disposición del público dispensadores de geles hidroalcohólicos con actividad virucida, que deben estar autorizados por el Ministerio de Sanidad.

La vajilla, cristalería, cubertería y mantelería, entre otros, se almacenarán en recintos cerrados y, si esto no fuera posible, lejos de zonas de paso de clientes y trabajadores. Se recomiendan los manteles de un solo uso, y si se usa mantelería textil, se deberá cambiar entre unos clientes a otros asegurando que su lavado es  mecánico en ciclos de entre 60 y 90 grados centígrados. Además, se cambiarán los  productos de autoservicio  tipo  servilleteros, palilleros, vinagreras, o aceiteras…, por  monodosis desechables, se evitará el uso de cartas de uso común, optando por el uso de pizarras, carteles o en dispositivos móviles, y se priorizará el pago con tarjeta u otros medios que no supongan contacto físico entre dispositivos.

En el caso de los aseos de los clientes, su ocupación máxima será de una persona, salvo en aquellos supuestos de personas que puedan precisar asistencia. Deberá procederse a su limpieza y desinfección como mínimo, seis veces al día, y dispondrán de papeleras, con tapa y pedal en los que poder depositar pañuelos y otro material desechable que serán higienizadas  al menos una vez al día. Todas estas medidas necesitarán de un incremento de personal, o bien ralentizará el servicio al cliente. En cualquier caso, Miguel Ángel Rosado ha mostrado su confianza en la solidaridad de Ubrique para apoyar al sector hostelero, y en su colaboración y responsabilidad en torno a estas medidas preventivas, tal y como ya demostraron en su día con la ley del tabaco.

Miguel Ángel Rosado, presidente de la Asociación de Hostelería de Ubrique