Tanto el hotel Sierra de Ubrique como Ocurris registran desde ayer lunes un 100% de ocupación por parte de la organización de la Vuelta y de equipos ciclistas. Desde hoy coincide con la no obligatoriedad ya en Andalucía del pasaporte COVID para el sector hostelero. Las previsiones son muy positivas de cara al Puente del 28F, y tras la recuperación de fiestas como Carnaval o Semana Santa. Además, para esta primavera se están programando las celebraciones de bodas que debieron ser aplazadas en los dos últimos años.

La llegada de la caravana de la Vuelta Ciclista a Andalucía ha posibilitado que los hoteles ubriqueños estén al máximo de su capacidad en estos días entresemana, algo poco habitual salvo contadas excepciones. Es una de las positivas consecuencias que dejará la cita ciclista en nuestra localidad, y que se suma a un panorama alentador para el sector en esta nueva fase de desescalada ya sin apenas restricciones. Así nos lo confirmaba hoy en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique Antonio Gil, integrante de la familia propietaria del hotel Sierra de Ubrique, destacando que han vuelto a recibir a clientes que no llegaban desde antes de la pandemia, y que de cara al puente de Andalucía o la Subida están ya al completo.

La irrupción de la variante Omicron y la incidencia de la sexta ola por la COVID-19 con cancelaciones comidas de familiares y empresas, supuso el principal borrón en la tendencia favorable que el sector hostelero ha venido registrando desde el pasado año. El descenso de los contagios y el regreso de eventos y celebraciones se está traduciendo en un repunte de los alojamientos. En el caso del hotel Sierra de Ubrique, por ejemplo, con motivo del Día de San Valentín este pasado fin de semana registraron un 100% de ocupación, que tiene continuidad con motivo de la salida desde Ubrique de la primera etapa de la Vuelta Ciclista a Andalucía.

Desde ayer lunes y hasta mañana tienen sus 27 habitaciones al completo, es decir, aproximadamente medio centenar de huéspedes, que también requieren de los servicios del restaurante en desayunos, almuerzos o cenas. Se trata de integrantes de la organización, a los que se suman en el hotel Ocurris o en otros establecimientos de los alrededores los equipos ciclistas y otros participantes de la caravana organizativa. Antonio Gil reconocía que, como ocurre con la Subida de Ubrique para la que están ya al 100%, este tipo de eventos son muy importantes no sólo para los hoteles, sino para bares y restaurantes, o los propios comercios locales. En este caso concreto, más aún por celebrarse en días entresemana.

Las previsiones para esta primavera apuntan en el mismo sentido. El hotel está ya al completo para el puente del Día de Andalucía y se espera que continúen las reservas de cara las fiestas que se recuperan, como Carnaval o Semana Santa, a las que seguirá la Subida automovilística y el puente festivo del primero de mayo.

Se espera que esta buena tendencia se alargue incluso hasta el período estival. El pasado verano ya registraron una media del 80% de ocupación, con un mes de agosto convertido en temporada alta. Y es que, al repunte que la comarca de la Sierra ya venía experimentando antes del COVID, se ha unido en la pandemia la tranquilidad y ausencia de aglomeraciones que ofrecen los destinos de interior. Muchos antiguos clientes que no les visitaban desde hace varios años, parecen haber perdido el temor a los viajes y están volviendo a hacer reservas.

En cuanto a las celebraciones, Antonio Gil nos explicaba que durante los meses de marzo y abril están programadas un buen número de bodas que debieron ser suspendidas hasta en dos ocasiones en los últimos dos años. Aunque ya no existen restricciones de aforo, salvo las propias de cada local por sus dimensiones, la tendencia de las propias parejas es a reducir el número de invitados, por precaución y porque muchas personas son reticentes aún a asistir a actos multitudinarios. En vez de 300 comensales, algo menos de 200 personas en muchos casos.

Deja se ser obligatorio el pasaporte COVID

En esta nueva fase de desescalada, hoy martes deja de estar en vigor la obligatoriedad del pasaporte Covid para acceder a los establecimientos de hostelería, el ocio nocturno, los centros sanitarios y sociosanitarios en Andalucía. Era la principal medida restrictiva que continuaba vigente y que para el sector «ha supuesto un engorro, puesto que unos clientes se lo tomaban bien y otros no tanto».

Este certificado COVID para el acceso al espacio interior de establecimientos de hostelería, ocio y esparcimiento llevaba en vigor desde el 20 de diciembre, mientras que en las visitas a centros sanitarios con internamiento y centros sociosanitarios de carácter residencial se exigía desde el 7 de diciembre.

Antonio Gil, integrante de la familia propietaria del Hotel Sierra de Ubrique