La Asociación de Solidaridad con el Pueblo Saharaui «Mantara Hurra- Tierra Libre», ha optado por destinar los 7.500 euros con los ha sido dotado a través de la Mesa de la Solidaridad al proyecto «Caravana por la Paz». Un programa de distribución de alimentos que desde hace más de dos décadas desarrolla en Ubrique el colectivo saharaui y que repercute en la acción social del municipio. De la importancia de este y otros programas de ayuda al pueblo saharaui hemos hablado hoy en La Mañana de Radio Ubrique con la presidenta de la Federación de Asociaciones Saharauis de Andalucía Fandas, Gely Ariza, quien ha reivindicado la necesidad de la implicación de las instituciones y la ciudadanía en la resolución de un conflicto que mantiene a los saharauis exiliados en los campamento de refugiados de Argelia desde 1975.

Para la presidenta de Fandas, la resolución del conflicto no deja de ser política y es aquí donde hay que volcar los esfuerzos, en paralelo a la ayuda humanitaria que permite subsistir a la población de los campamentos. Ariza ha calificado la realidad que sufre el pueblo saharaui como lamentable, ya no sólo por el exilio que se ha cronificado, sino también por la pandemia, «la atención a la salud está muy resentida, no hay vacunas para toda la población». Sin embargo, lo más dramático es la pérdida de vidas ocasionadas por la suspensión desde el año pasado del alto el fuego, «ha vuelto la guerra con unas consecuencias terribles». Así lo denuncia Fandas al lamentar el reciente fallecimiento de Alban Sidi Ahmayen víctima de un dron marroquí mientras estaba con su abuelo. Alban fue uno de los menores acogidos por una familia ubriqueña en 2019 dentro del programa «Vacaciones en Paz».

Por todo ello, resulta crucial la labor que se realiza a nivel ciudadano a través de las asociaciones andaluzas a las que representa Fandas, con programas como los que que se trabaja en Ubrique, «da mucha alegría cuando alguien dice yo fui niña en Ubrique» (aludiendo a Vacaciones en Paz). Para la presidenta de Fandas, que Ubrique sea referente en los campamentos saharauis debe ser un orgullo para todo el pueblo, «poner el nombre de Ubrique desde algo tan maravilloso como la solidaridad y la convivencia en medio del desierto en conflicto y en medio de un campo de refugiado debe ser un orgullo para todos vosotros».

El programa Vacaciones en Paz de acogida de menores durante el verano, viene funcionando, como tal, desde 1993, poco después de ponerse en marcha, por parte de Naciones Unidas, el alto el fuego en la guerra entre Marruecos y el Frente Polisario. En Ubrique llegó hace 27 años en verano de 1994, de la mano de la que pocos meses después sería la Asociación de Solidaridad con el Pueblo Saharaui, constituida en noviembre de 1994, e iniciándose a partir de entonces las campañas de Caravana por la Paz. 

Con Vacaciones (programa que desde 2019 no se lleva a cabo a causa de la pandemia), los menores refugiados se alejan de las altas temperaturas del desierto en verano y ejercen de embajadores, dando visibilidad a la realidad del Pueblo Saharaui, mientras que con Caravana se contribuye directamente en la aportación de alimentos. La ciudadanía ubriqueña tiene interiorizada la importancia de aportar arroz, azúcar y aceite en determinadas fechas. Desde hace años además este programa se ha realizado implicando a la comunidad educativa con el proyecto «Ubrique Blanco de Paz», en el que participan todos los centros educativos de Ubrique, desde escuelas infantiles hasta institutos con la colaboración de las familias. La anterior campaña se consiguió recaudar 1.318 kilos de alimentos, este año se espera alcanzar una suma mayor gracias a la aportación de la Mesa de la Solidaridad, y los 7.500 euros con los que ha sido dotado el proyecto. El año pasado, esta cantidad se empleó en la adquisición y envío de material sanitario para afrontar el Covid-19 en los campamentos.

Mesa de la Solidaridad

En 1996 un grupo de cooperantes ubriqueños, promovieron ante la administración local, la propuesta de destinar un tanto por ciento del PIB de los países ricos como ayuda oficial al desarrollo de los países del Sur. Era el movimiento del 0,7 por ciento, que también se movilizó en Ubrique creando la Mesa para la Cooperación, Desarrollo y Solidaridad, dependiente de la delegación de Políticas Sociales. Durante estos 24 años de existencia, son muchas las acciones solidarias que se han emprendido con proyectos liderados por colectivos locales o delegaciones ubriqueñas, repartiendo una asignación anual, 30.000 euros, que no ha llegado a incrementarse desde que se consignara. En la actualidad estos fondos se reparten entre las ONG locales registradas de ayuda internacional, estas son CAPI, Madre Coraje, Asociación Saharaui y Cáritas Internacional.

Gely Ariza, presidenta de FANDAS