Presos en el penal de El Puerto

Según los archivos del Tribunal Militar Segundo de Sevilla un total de 94 ubriqueños fueron sometidos a consejos de guerra, de estos 14 acabaron en la cárcel de El Puerto de Santa María, formando parte de los 362 reclusos procedentes de las diferentes poblaciones gaditanas, que en algún momento de la guerra o posguerra pasaron por el penal portuense.  Del destino de todos ellos, se dará cuenta en el trabajo ‘Investigación y digitalización de los expedientes de los gaditanos prisioneros en la prisión central de El Puerto de Santa María y otras cárceles del país en la posguerra’, del historiador ubriqueño Fernando Sígler Silvera. Un proyecto que ha sido seleccionado por el servicio de Memoria Histórica y Democrática de la Diputación Provincial de Cádiz para ser beneficiario del programa de becas dedicado a la financiación de investigaciones de los hechos y las circunstancias sucedidos tras la Guerra Civil y asegurar la preservación y el conocimiento de fuentes directas relacionadas con ese período histórico, especialmente, de las depositadas, en archivos públicos municipales de la provincia.

Al margen de los 150 fusilados de Ubrique, lo que se estudia en la investigación es la represión carcelaria  sufrida por los presos gaditanos en el periodo investigado que abarca desde 1936 a 1955, entre ellos también los de Ubrique. El historiador ya ha localizado 362 expedientes de reclusos procedentes de diferentes poblaciones gaditanas. Por lugar de origen, la Línea de la Concepción se revela como el municipio que más personas recluyó en el penal, hasta medio centenar, una cifra bastante elevada si se compara con los 24 que se encarcelaron desde Cádiz capital o Jerez. En la Sierra, Ubrique y Arcos son las poblaciones con mayor número de reclusos, 14 en ambas. El primer ubriqueño fue recluido en este penal en 1938, el último salió de la cárcel de El Puerto en el 1949.

El estudio de los expedientes carcelarios son una serie documental amplia, que recoge la cárcel de procedencia y el destino final, lo que permitirán trazar el recorrido penitenciario de las 362 personas recluidas. La política de desarraigo aplicada con la dispersión de presos durante la posguerra, originó que de los 5.400 reclusos que llegó a tener en 1940 el penal de El Puerto, parte procedieran del norte del país, mientras que los gaditanos acabaran en Madrid, Santander o San Simón en Pontevedra. Asimismo, las fuentes del Histórico Provincial junto con los archivos municipales, permitirán elaborar una breve biografía personal de los presos, ya que los expedientes recogen los datos personales, junto con las vicisitudes penales y el número de sumario del proceso al que fueron sometidos, indagando así en las circunstancias de cada caso.

Para Sígler todos tienen sin embargo, la misma característica: fueron inocentes e injustamente represaliados, especialmente en los casos de Ubrique donde no hubo violencia contra la sublevación. Según el historiador era una aberración jurídica, que se considerará una acción delictiva, lo que era perfectamente legal durante la República (en el caso de los 14 de Ubrique la afiliación sindical), era la «justicia al revés, los militares que se sublevaron contra el orden establecido, acusaron a estas personas de rebelión militar», siendo además civiles que eran juzgados de manera retroactiva por militares.

La beca tiene una duración de seis meses para la búsqueda de fuentes y el rastreo documental, por lo que los resultados de la investigación se publicarán a finales de año. La web de la Casa de la Memoria de la Sauceda incorporará entonces la base de datos con la relación de personas que fueron recluidas en el penal portuense.

Los otros dos trabajos becados por la Diputación se acotan de manera local, es el caso de  ‘La Guerra Civil y la represión franquista en El Bosque’, de Miguel Ángel Collado Aguilar, y ‘Control social franquista en Vejer’ de Alejandro Santos Silva, siendo la investigación de Sígler la que amplia en marco al ámbito provincial. Las investigaciones responden al tema que Diputación planteó como objeto de la convocatoria: la represión y el control social del Franquismo en la posguerra. Un proceso que fue sistemático en todo el país pero que abre un amplio campo de estudio, sobre todo al indagar en las consecuencias y repercusiones vividas en cada localidad.

Fernando Sígler, historiador ubriqueño