Ni la pandemia logró frenar a los musiquitos, sobrenombre con el que se conoce a la murga de Moisés García y Rafa Vega y en la que se encuentran nombres como Gorka Viruez, Pepe Pulido o Carlinga. Tras un año en el que se convirtieron en modistos durante todo un Carnaval, en esta ocasión cambian de registro por completo y presentan ‘Los Nino Rabo’, unos cantantes de boleros desvergonzados donde los cuplés y el humor ‘de pelo’ dan un paso más al frente. Algo que, no obstante, ha surgido así y no ha sido premeditado sino que han sido conscientes una vez estaba todo escrito. Eso sí, reconocen que el personaje invita a ello y que no es algo que hayan eludido.

La respuesta ha vuelto a ser desbordante para todos ellos, que han reiterado su agradecimiento por el cariño con el que los reciben y con el que recogen sus coplas cada febrero. Un grupo donde varios se dedican profesionalmente a la música y que utilizan el Carnaval como “la excusa perfecta para echarme a la calle con mis amigos y una guitarra”. Sobre la propuesta de este año, apuntaban que era la segunda opción que manejaron ya que la primera correspondía a otro tipo de cantante más relacionado con el mundo ‘hippie’, opción que desecharon por miedo a coincidir con otros grupos tras la llegada de la comunidad arcoiris a Benaocaz.

De nuevo la norma vuelve a ser que no haya normas, si bien mantienen algunas líneas rojas que no les gustaría sobrepasar nunca y que son: que la música de pasodoble sea propia (en esta ocasión un bolero creado por Rafa Vega), que todo el repertorio vaya anclado al humor (incluso partes tradicionalmente más serias como los pasodobles o el final del popurrí) y que ese humor no sea ofensivo para nadie. De hecho, comentaban sobre el gusto o la manera en la que se tratan ciertos temas, sosteniendo que su trayectoria les avala para evitar ser etiquetados de intolerantes al tiempo que eran preguntados si el personaje podía ‘empujarles’ a hacer chistes machistas u homófobos. “Tenemos la libertad de que nos hemos insultado nosotros durante todo este tiempo. Llevamos siete años y la gente sabe lo que hay y que el canal por el que transcurren las letras y el humor es el de no hacer daño a nadie ni ofender”, sentenciaban.

La idea de sentirse “más escuchados” en fiestas como la Chicharroná o las Papas aliñás ha hecho que se volvieran a ‘envalentonar’ y, tras unos pocos ensayos, decidieran presentar el repertorio por primera vez sin el tipo el primer fin de semana de fiesta. De hecho, recordaban que el pasado año fue el que más han salido y más han cantado y que se sienten cada vez más involucrados con el Carnaval. Sobre el pasado año, explicaban que si bien la Chorizá es “el día D y la hora H”, sí les resulta un tanto frustrante cantar con mucha gente y tener que ir buscando huequecitos más minoritarios. Del mismo modo, puntualizaban que la Quesá había dejado un grato sabor de boca en todos ellos. Moisés García, Pepe Pulido y Gorka Viruez también han debatido sobre sus preferencias acerca de salir con percusión como ocurría en los primeros años, o por el contrario con solo dos guitarras como en 2023 y 2024. El primero de ellos manifestaba que el hecho de estar varios meses escribiendo un repertorio era para entregar al público un mensaje y decir algo que no quedara secundado por un bombazo. Sin embargo, Gorka y Pepe alegaban que con bombo y caja la composición es mayor y el mensaje llega más aunque se pierdan matices y arreglos musicales. De hecho, Pulido mantiene la firme idea de salir un año con las dos guitarras y el bombo.