Durante su última junta directiva, celebrada a finales de año, la Asociación de Empresarios de la Piel ha renovado su junta directiva eligiendo como nuevo presidente a Pepe Montiel, director de la empresa Betangible. Hoy en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique hemos conocido los retos que se plantean para esta nueva etapa, analizando además la situación del sector tras alcanzar este segundo año de pandemia. Según explicó, las empresas siguen arrastrando las pérdidas de 2020, y el principal reto debería ser ahora «más que aspirar a grandes crecimientos, consolidar los niveles de facturación y empleo que se han recuperado durante el 2021», especialmente en el último trimestre. La nueva junta reduce su número de integrantes a siete para ser más operativa, y está integrada además por Manuel María Enríquez (Artilab) en la vicepresidencia, Laura Domínguez (L’Domort) como secretaria, y tesorero Juan García (Dimopel), quien ostentaba hasta ahora la presidencia. Se completa con tres vocales, representantes de las empresas El Potro, De Piña, e Invercumbre.

A nivel interno, se marca como principales objetivos profesionalizar y ofrecer una carta de servicios por parte de Asopiel en función a lo que demanden las empresas, «trabajar por la cultura asociativa desde la transparencia y la generosidad», creando una imagen homogénea del sector de cara al exterior, y «asegurar el relevo generacional y la especialización de los petaqueros del siglo XXI con una formación continua». Todo ello, explicó, desde la apuesta por valores como la sostenibilidad, «no ya sólo desde el punto de vista energético y de una autosuficiencia futura, sino también en la propia fabricación», algo que reclaman cada vez más los propios clientes del sector del lujo.

Tras un 2021 intermitente, se espera consolidar el crecimiento este año

En relación a la situación del sector y los datos del pasado año, Pepe Montiel mostró cautela porque «las empresas siguen arrastrando pérdidas de 2020, y ha existido gran intermitencia en la actividad durante 2021«, a causa del cierre de comercios y empresas en los distintos países europeos y a nivel internacional por el aumento de la incidencia de la COVID-19 en diversos momentos. Sin embargo, reconoció que especialmente durante el último trimestre del año las empresas percibieron una recuperación que esperan mantener durante este 2022. «Ese debería ser el gran objetivo del sector marroquinero para este año, consolidar lo ya conseguido en 2021, más que aspirar a grandes crecimientos».

Desde enero a octubre pasados, los datos revelan que las exportaciones crecieron más del 30% por parte de las empresas de la provincia, aunque hay que tener en cuenta las cifras negativas de las que se partía en 2020. En concreto, las manufacturas de cuero y marroquinería registraron una subida del 34% hasta los 82 millones de euros, según los datos aportados por la Delegación del Gobierno de la Junta en Cádiz. De hecho, en lo relativo a la exportación de bienes de consumo a nivel provincial, la marroquinería supuso el 48% del total. La recuperación también se dejó notar en las cifras el paro, que se redujo en Ubrique durante 2021 en 916 personas, hasta situarse en enero pasado en 1.773 desempleados, con mínimos históricos de en torno al 26% en la tasa de paro.

Reforma Laboral y nuevo Convenio

En materia laboral, y dentro del último año de vigencia del actual Convenio Colectivo, el nuevo presidente agradeció la paz social lograda entre empresas y sindicatos durante todo este tiempo. De cara al próximo Convenio señaló que «habrá que analizar la situación para ver qué se puede hacer para terminar de consolidar el sector entre todos, y conseguir el crecimiento de las empresas en beneficio de todos».

La temporalidad y la regulación de las contrataciones constituye uno de los temas prioritarios expuestos por los sindicatos. Pepe Montiel reconoció que la reciente aprobación de la Reforma Laboral tendrá gran incidencia en este ámbito y que las empresas marroquineras deberán adaptarse al nuevo marco laboral. Entre lo peor de la nueva ley, precisó que «no contempla las características de muchos sectores como el de la piel, y elimina casi cualquier posibilidad de contratación temporal», por lo que tendrán que analizar cómo encajar los picos de producción en determinados momentos del año. «Habrá que cambiar la forma de organizar el trabajo dentro de la empresa, creando equipos de trabajo«, lo que a medio plazo considera que podrá ser beneficioso para las unidades productoras.

Pepe Montiel, presidente de la Asociación de Empresarios de la Piel (Asopiel)