Para el alumnado del CEIP Benafélix, el nuevo curso ha arrancado del mismo modo que concluía el anterior en el mes de junio. Alojados en dos sedes (los estudiantes de Primaria en el CEIP Reina Sofía y los escolares de Infantil en el CEIP Fernando Gavilán), los primeros días de clase se han desarrollado con la normalidad excepcional en la que están sumidos desde el pasado mes de febrero. De cómo se ha organizado el incio de las clases para los 150 menores que cursan estudios en el Benafélix, hemos hablado hoy en La Mañana con la nueva directora del centro, María Luisa Armario, quien se responsabiliza de «un cargo no elegido», pero que afronta «con la mejor actitud posible».
La Inspección Educativa de zona se ha reunido hoy con el nuevo equipo directivo para conocer como se está trabajando administrativamente desde este centro. Durante el encuentro han aprovechado para solicitar personal de refuerzo, necesario para cubrir las necesidades de un alumnado repartido entre dos espacios escolares diferentes. Tal y como señalaba la directora, las actuales circunstancias suponen «dificultades añadidas para organizar los horarios y optimizar los recursos escolares, una situación excepcional que se prevé se mantenga durante el presente curso».
A pesar de ello, el regreso a las clases ha trascurrido con normalidad, ya que «la mayoría de los niños ya estaban habituados» a esta dinámica y en ambos centros ocuparán los mismos espacios que el pasado curso. Del mismo modo, las familias han sido previamente informadas vía circular, estando el mayor foco de atención en los estudiantes de 1º de Primaria que accedían por primera a las aulas del Reina Sofía y en el alumnado de nuevo ingreso, es decir, el curso de Infantil de 3 años que cursan 8 menores en el Fernando Gavilán y que como es habitual durante los primeros días, tienen un horario flexible de adaptación.
Según indicaba la directora del Benafélix, a pesar de las dificultades y la división del alumnado, se afronta esta etapa con la clara intención de mantener la calidad educativa por la que viene destacando el centro, «no importa donde estén los niños, lo importante es que ellos tengan una buena calidad y que estén a gusto, cuando podamos volver, volveremos».
Desde el Benafélix se ha agradecido a los dos centros receptores «la acogida excepcional que han tenido con nosotros», posibilitando la coexistencia en un espacio único de dos centros en el caso del Reina Sofía y de hasta tres en el Fernando Gavilán, colegio que también alberga la EI La Esperanza en sus instalaciones. Del mismo modo, se solicita la colaboración de familias, profesorado y personal del centro para mantener la calidad de la enseñanza y la óptima atención del alumnado, recordando que la resolución de la situación generada «no depende de nosotros». Sobre el estado del proyecto destacaba la última novedades notificadas desde alcaldía, relativas a la tramitación de los procedimientos de licitación del proyecto y la dirección de obra, así como los encuentros aún pendientes con APAE y delegación de Educación. Sin fecha prevista de regreso, apostillaba, «confiamos en volver lo antes posible».
María Luisa Armario, directora del CEIP Benafélix

Tras los trabajos ya en marcha, como las canalizaciones del Algarrobal y Ubrique Alto o en el cauce del río, en el inicio de un nuevo curso político el alcalde de Ubrique confirma que continuará con la hoja de ruta de proyectos de envergadura frente a desprendimientos, prevención de inundaciones, más canalizaciones, o el CEIP Benafélix.
De un lado, destacó el buen ritmo de los trabajos en las canalizaciones del Algarrobal y Ubrique Alto, así como en el cauce del río, tanto a su paso por el casco urbano como en la la Garganta de Barrida. Según recordó Casillas, entre los próximos proyectos llegarán otras canalizaciones tanto en La Calzada como en Los Olivares y en la zona de expansión. Además, la restauración del cauce que está desarrollando la Junta de Andalucía, se verá complementada por otras acciones para prevenir futuras inundaciones, con un montante de 7,7 millones de euros del Ministerio, y que se concentrarán en la zona de Azorín y el entorno de la EI La Esperanza.
Asimismo, entre los próximos proyectos apuntó al CEIP Benáfelix, «en torno al que se están intentando acortar plazos, aunque siempre priorizando la seguridad». En este sentido, manifestó que, con los 1,6 millones ya destinados a esta obra, en estos momentos se está licitando la contratación del equipo técnico que deberá encargarse del proyecto y su ejecución. Sobre posibles plazos de tiempo, precisó que «es la Administración la que nos marca los plazos, puesto que en 12 meses tenemos que haber iniciado al menos el 50% de las actuaciones, el 75% en 24 meses, y finalizados y justificados en un máximo de 36 meses».
Balance de la Feria’26