Ante la previsión de lluvias pronosticada para los próximos días, la Asociación de Vecinos de la Plaza de la Verdura y Casco Antiguo, ha decidido aplazar el XXII Belén Viviente previsto para este sábado. La nueva fecha de celebración será el 20 de diciembre. La decisión se adoptaba ayer noche desde la directiva y la comisión organizadora del evento, después de meditar los pros y los contra. Hoy en La Mañana, la hemos dado a conocer con María del Carmen López, portavoz del colectivo vecinal.

Tal y como nos explicaba López, aunque la previsión reduzca las lluvias para la jornada del sábado por la mañan, el montaje de las estructuras comienza el mismo viernes por la noche y se prolonga a la mañana del sábado desde las 8:00 horas, por lo que no habría margen para instalar decoración, escenas y todo lo que conlleva una actividad de esta envergadura, que salvo por la estancia de las figuras de los Reyes Magos se desarrolla en las calles de gran parte del Casco Antiguo. Todo ello sin contar que la humedad y el suelo resbaladizo supondría un riesgo para organizadores y visitantes. «Nos ha costado tomar la decisión pero al final había que tomar una determinación» y afrontar las condiciones meteorológicas, antes de seguir avanzando en la preparación de comida y en la tramitación de solicitudes para habilitar el suministro eléctrico específico que requiere la actividad  o las medidas de seguridad.

Cada año, la organización sitúa en el calendario el Belén Viviente en una fecha que permita «moverlo» en casos como el que se presenta este fin de semana. De modo que a pesar del varapalo, había margen para aplazarlo en vez de suspenderlo. La nueva fecha lo hara concidir con una zambomba en La Plaza y convertirá por tanto el Casco Antiguo en el punto de encuentro de las celebraciones navideñas.

María del Carmen López, portavoz de la Asociación de Vecinos de la Plaza de la Verdura y Casco Antiguo