El aún jefe de la Policía Local ha querido agradecer la colaboración y el cariño recibido por la ciudadanía, deseando toda la suerte a Daniel Rubiales Fernández, que le relevará en los próximos días en el cargo. José Benítez Salguero accedió como agente en 1986 con 22 años, para convertirse posteriormente en oficial y los últimos 14 años al frente del Cuerpo.

Coincidiendo con la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patrón de la Policía, hoy miércoles hemos conversado en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique con el jefe de la Policía Local de Ubrique, José Benítez Salguero, que el próximo 21 de octubre dejará oficialmente su cargo por jubilación. El sábado llegará su despedida en una jornada muy especial, con la conmemoración de esta festividad por parte del Ayuntamiento de Ubrique y la Policía Local. Dejará atrás 38 años de servicio, dos tercios de su vida, desde que cumpliese su primer día como agente el 6 de septiembre de 1986, para cubrir aquella jornada la inauguración del pabellón polideportivo municipal. Reconoce que «ha sido un honor» desarrollar esta labor en su pueblo, algo que siempre lleva a gala, y agradece la colaboración durante todos estos años de colectivos y ciudadanos, «muchos de los cuales me paran estos días para mostrarme su cariño». Ahora encara «con mucha ilusión «esta nueva etapa en la que intentará «recuperar parte del tiempo de dedicación a mi familia que debí dejar».

José Benítez considera que Ubrique es un pueblo «muy tranquilo», y sus vecinos «ejemplares y muy respetuosos», aunque siendo consciente de que «tenemos una labor complicada que no siempre contenta a todo el mundo». «Aprendí que cuando una persona se enfada con un agente, no es a nivel personal, sino con el cargo y lo que representa», explica. En cualquier caso, «creo que no dejaré muchos enemigos en el camino porque me han mostrado mucho cariño, pero si molesté a alguien en algún momento, le pido disculpas», subrayó, precisando que como «policía vocacional», siempre estará a disposición de quien le pueda necesitar.

Según nos explicaba, siempre le gustó ser policía, y justo después de realizar el servicio militar se presentó a las oposiciones para lograr acceder a la Policía Local de Ubrique como agente con sólo 22 años. «Era una Policía muy distinta, en cuanto a medios humanos y materiales», con agentes de edad avanzada a partir de los 40 años, «de quienes aprendí mucho, porque la tarea policial se trabaja cada día y no sabes lo que te vas a encontrar en la calle». «Cuando entré, éramos como máximo 20 agentes en una pequeña jefatura,  y patrullábamos con un Renault 4, que era el único, y con unos armatostes de ‘walkie talkie’ que debíamos llevar colgados al hombro de lo que pesaban», recordó.

En 2004 promocionó a la categoría de Oficial, y ya en 2010 durante la legislatura de Javier Cabezas fue ascendido a Oficial Jefe, habiendo estado al frente de la Policía Local durante más de 14 años con distintos equipos de gobierno. En realidad, a excepción de Emilio Rubiales, su paso por la Policía ha coincidido con todas las demás alcaldías de la democracia, habiendo estado a las órdenes de cinco jefes de Policía.

Durante todo ese tiempo recuerda la pandemia como la etapa más complicada, aunque los momentos más duros que vivió fueron aquellos en los que debieron atender casos de muertes de niños y accidentes de tráfico con fallecidos, «para los que es muy difícil prepararte mentalmente». Entre los episodios de mayor riesgo, alguna intervención frente a personas con machetes y hachas, «en los que tuve que sacar por primera vez mi arma», y sin duda como más gratificantes «haber podido sacar adelante entre los compañeros a personas con problemas cardiovasculares» con reanimación o en los últimos años a través del desfibrilador con que cuentan en el coche patrulla, y «en general siempre que hemos podido ayudar a los ciudadanos con cualquier cuestión».

A pesar de todo el trabajo realizado, considera que le ha quedado pendiente seguir mejorando a través de un plan la fluidez del tráfico, al que señala como el principal problema de Ubrique, y terminar de regular los aparcamientos existentes. Como principales problemas actuales apunta al circulatorio y al «trapicheo de sustancias estupefacientes», aunque «nada que ver afortunadamente con la situación de consumo de heroína de los 80». En Ubrique, destacó, la ventaja de que todo el mundo trabaja y los que tienen adicciones pueden costeárselo, con lo que se se reducen robos o tirones con respecto a otras poblaciones. De hecho, nuestro municipio ha sido reconocido recientemente como uno de los pueblos con menor índice de delincuencia en la provincia.

Asimismo, Benítez Salguero se mostró orgulloso de dejar la Policía Local «con unos medios materiales con lo que pocos municipios cuentan», y subrayó que la asignatura pendiente radica en la falta de personal, «ya que serían necesarios al menos otros cinco agentes» para el volumen de trabajo de Ubrique. En la actualidad, la conforman 25 integrantes, que quedarán en 24 tras su jubilación, y de los que dos son agentes medioambientales. En este sentido explicó que, por razones legislativas, hay muy pocas posibilidades de sacar plazas, y se están cubriendo por comisiones de servicios que traen a agentes de otras localidades durante un máximo de dos años. Durante su intervención hoy en la radio, ha recibido la felicitación y el agradecimiento de vecinos, y colectivos como la Hermandad del Nazareno o la Fundación Movex.

José Benítez Salguero, jefe de la Policía Local