El año expositivo ha arrancado en Ubrique con una muestra de excepción, la del artista villamartinense, José Carlos Naranjo, con su obra ‘Una cosa más narrable’. Una muestra compuesta de una veintena de trabajos entre los que encontramos obra nueva, pero sobre todo pinturas pertenecientes a coleccionistas particulares, cedidas para la ocasión. La labor de comisariado ha sido en este campo esencial para el montaje e instalación de una exhibición, que es una auténtica oportunidad para el aficionado ubriqueño, ofreciendo un acercamiento a la obra de un artista ampliamente reconocido que cuenta con importantes premios a nivel nacional, como el BMW de Pintura (2013).

Un autor que en Ubrique no nos es ajeno, y no sólo por compartir comarca de nacimiento, sino por la estrecha relación que guarda con Ubrique, ya que estudió el Bachillerato de Artes en el IES Las Cumbres hace dos décadas y hace unos meses se proclamó ganador del LIX Certamen Nacional de Pintura “Villa de Ubrique. Es precisamente tras obtener el premio, que la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Ubrique con Patricia Caro a la cabeza, comprometía la exposición que podemos ver ahora en la sala del Mercado de Abastos hasta el 31 de enero.

Entre los trabajos expuestos encontramos, «Roma», la obra ganadora en el «Villa de Ubrique», un ejemplo de la pintura de Naranjo. Bajo un mismo hilo conductor, la selección de trabajos nos enseña el lenguaje propio construido por el artista y que a pesar de huir de los encasillamientos, reconoce ser figurativo, pero como «si tuviese alma de expresionistas abstracto», aclaraba. Para Naranjo «es una cuestión de actitud», frente al lienzo, «yo parto de una imagen y mi actitud es interpretarla no copiar la imagen», todo ello con el empleo de una técnica muy suelta que le permite realzar el carácter desenfadado de sus pinturas, creando un acabado deliberadamente descuidado, «cuando más cómodo me siento, es cuando veo que la superficie del lienzo tiene pintura diluida y una masa de pintura movida», ese tipo de registro  indicaba «es el que a mí me interesa, «es como meter en una batidora muchas maneras de hacer y crear». En definitiva, «voy creando escenas nocturnas y ahí sigo tirando del hilo, no sé hasta donde voy a llegar, pero entusiasmado por el camino».

Con el autor hemos hablado de sus inicios, recordando su paso por Las Cumbres y como ha ido avanzando hasta convertirse actualmente en una de las máximas figuras de la pintura española. Mirando al pasado, reconocía desconocer en su juventud la salida profesional que podía ofrecerle el mercado del arte, por aquel entonces fueron docentes como José Antonio Martel o Manuel Morgado, quienes le animaron a formarse académicamente y a descubrir las vías para hacer carrera. Esta no son un misterio, asegura, «trabajo y presentarme a certámenes de pinturas», también fijarse en los referentes del momento. A partir de ahí, empezó a colaborar con galerías y llegaron los primeros frutos «se trata de ir aprendiendo y quemando etapas, esto «está a alcance de todo el mundo, es ponerse unas metas y con entrega y sacrificio diario», ir avanzando.

El Bachillerato de Arte de Las Cumbres fue el inicio de todo ese camino, de entonces recuerda a Martel pintando al natural, a las amistades que aún perduran y las malas comunicaciones que conectaban Villamartín y Ubrique, «todos los días era una aventura ir y volver». Todo un proceso de aprendizaje vital que lo han convertido hoy en un referente para todo joven de la comarca que quiera iniciarse en un bachillerato artístico. A esos jóvenes artistas anima a autoconocerse, a ir indagando en su propio arte.

La formación académica superior te dota de las herramientas para iniciar ese proceso y construir un discurso artístico, así al menos entiende su paso por Bellas Artes en la Universidad de Sevilla, después llegaría más especialización y las innegables influencias, entre las que destaca Goya, uno de los referentes de su obra «del que intento beber» en sus comienzos, «es un autor que a día de hoy puede interpretarse perfectamente, a mí me atrapó desde primera hora» por su universalidad. Pinturas negras, Caprichos y Disparates de Goya que han motivado los personajes anónimos sin rostros de Naranjo, evocando una imagen poderosa que invita a la reflexión.

José Carlos Naranjo