En los próximos días darán a conocer las fechas, precisando que se tratará de paros parciales o totales de la producción, al margen de posibles manifestaciones. Anuncian que trasladarán toda la problemática laboral del sector a las propias grandes firmas de moda que trabajan en Ubrique, y programan reuniones con Ayuntamientos, Diputación y Junta de Andalucía. Culpan a la patronal de esta situación por «mala fe en las negociaciones y haber tensado demasiado la cuerda, a pesar de las rebajas continuas de los trabajadores en sus pretensiones».

Las negociaciones en torno al nuevo Convenio Colectivo de la Piel comenzaron el 23 de enero, con una decena de reuniones de la mesa y otra serie de contactos entre las partes. En las últimas semanas se estuvo cerca de alcanzar un principio de acuerdo, tras ceder de nuevo los trabajadores en determinados aspectos en torno a la subida salarial y el tiempo de desayuno. Sin embargo, la negativa total de la patronal a mejorar distintos artículos de carácter social como los accidentes de trabajo ‘in itinere’ o el ‘plus de transporte’, entre otros, ha colmado la paciencia de los delegados sindicales, que el viernes decidieron por unanimidad ir a la huelga, en una asamblea con casi 80 representantes de todas las empresas de Ubrique.

Después de alguna convocatoria de manifestaciones o concentraciones años atrás, será la primera vez en décadas que las negociaciones del Convenio de la Piel desemboquen en una huelga. Hoy en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique José Carlos Ramos y Pedro Lloret, asesores de UGT y CCOO en la mesa negociadora han lamentado tener que llegar a este extremo «después de que los trabajadores han cedido mucho y las empresas han mostrado una negativa a todo». Subrayan que siempre estarán abiertos al diálogo, aunque ven complicado un acuerdo antes de la huelga después de tantos meses de negociación. Hacen un llamamiento a los trabajadores y trabajadoras: «Es el momento, si no se cierra el Convenio como se tiene que cerrar, el futuro va a ser muy complicado, y la patronal tendrá la sartén por el mango».

Desde los sindicatos denuncian que los trabajadores vienen cediendo desde el primer momento, ya que antes de empezar las negociaciones «se tenían que haber actualizado las tablas salariales subiendo un 4,5% tal y como recoge el artículo 12, y sin embargo no se hizo». Los delegados sindicales habían aceptado que esa recuperación se produjera en la suma de los cuatro años de Convenio, e incluso que la consideración del tiempo de desayuno como tiempo efectivo de trabajo beneficiase sólo a los trabajadores con jornada continua, y no a los que trabajan también por la tarde. Se salvaban así los principales escollos en la negociación. Sin embargo, se han encontrado con la negativa posterior de la patronal a diversas mejoras de carácter social, y a incluir alguna cláusula que evite que las empresas pudiesen pasarse ahora a horario partido en la jornada laboral para evitar que los 20 minutos de desayuno se considerasen trabajo efectivo. Para los sindicatos es una muestra más de «mala fe», y de que por tanto es algo que podrían estar barajando algunas empresas.

Según confirmaban, desde que se hiciese pública la decisión de ir a huelga que les comunicaron a través de sus asesores, no ha habido ningún intento de contacto por parte de la patronal. «Los empresarios creen que los trabajadores de Ubrique no tienen capacidad de llevar a cabo una huelga, y nosotros decimos lo contrario, además la gente está muy enfadada», señalaron.

Por lo pronto, anticipan que van a contactar con los representantes sindicales en las grandes firmas de moda que encargan su producción en Ubrique para «que conozcan lo que está pasando, con trabajo en negro en boliches», y llamarán a las puertas de las distintas administraciones para mantener reuniones en las que trasladarles estas problemáticas laborales. Según precisan, ya ha habido movimientos de algunas de las grandes empresas marroquineras para firmar sus propios Convenios de Empresa, algo que ya anticipan que sus delegados sindicales van a rechazar de plano puesto que iría en contra del resto de trabajadores del sector.

Paralelamente van a entregar ‘la papeleta de huelga’ ante la Junta de Andalucía y en los próximos días fijarán el calendario de paros, que aún deben decidir si serán parciales o a jornada completa. Lo que sí tienen claro es que «la huelga se hace en horario laboral», y que frente a anteriores concentraciones por la tarde, «la huelga se hace parando las fábricas de Ubrique y del resto de la provincia». En este sentido, teniendo en cuenta el ámbito provincial de aplicación del Convenio, la convocatoria de huelga se hará extensiva a los centros de producción que existen en otras localidades como Prado del Rey o Villamartín. Antes, como es obligado en este proceso, habrá una mesa de negociación en el CMAC (Centro de Mediación, Arbitraje y Conciliación) con presencia de personal de la Junta, aunque ven improbable el acercamiento teniendo en cuenta el transcurso de los más de 8 meses de negociaciones

Los representantes sindicales aclararon que ahora ponen el contador a cero en cuanto a sus propuestas Retomarán la plataforma presentada inicialmente, dejando a un lado las cesiones que habían venido haciendo para acercar posturas con la patronal. Aún deben decidir si celebran una asamblea general de trabajadores o si informan a través de reuniones en las distintas empresas.

En los próximos días UGT y CCOO tienen previsto ofrecer una rueda de prensa conjunta para ofrecer más detalles. Hoy hacían público un comunicado en el que confirmaban la decisión adoptada por los delegados sindicales de las empresas marroquineras de ir a la huelga, ante una última propuesta empresarial «insuficiente y que en algunos temas empeora incluso el Convenio anterior».

Pedro Lloret, responsable de comunicación de Industria de CCOO en Cádiz, e integrante de la mesa negociadora

José Carlos Ramos, secretario de Acción Sindical de UGT en Cádiz, e integrante de la mesa negociadora