
Allí pondrán a la venta manualidades y artículos hechos a mano por ellas mismas, como jabón, bolsas de tela para la compra, o paños para la mesa, además de ofrecer información sobre la asociación a aquella persona que lo solicite. En lo que va de año ya han participado con sendos stand también el la Feria de la Piel y en la Semana de la Salud.
Constituida en 2002, la Asociación de Fibromialgia de Ubrique ha logrado superar el gran impacto que les supuso la pandemia, durante gran parte de la cual no pudieron reunirse en su sede y se detuvo su actividad. En su momento llegaron a contar con más de 70 socias, un número que llegó a reducir a sólo 13 personas, y que en los últimos años ha ido creciendo de nuevo hasta algo más de una veintena, con edades comprendidas entre los 63 y los 82 años.
Cada día se reúnen en su sede, en el edificio administrativo de la Piscina Municipal, donde funcionan como una comunidad terapeútica, con la participación de sus socias. Allí realizan el jabón y las distintas manualidades, que les sirve para continuar trabajando la psicomotricidad fina. Entre sus principales demandas, destacan la necesidad de un psicólogo y de un fisioterapeuta. De cara al fututo, les gustaría poder contar con un pequeño gimnasio en el que poder ejercitarse.
Pepi Gago y Beli Pino, presidenta y vicepresidenta de Ascfibrom
