
Durante la mañana de hoy el Ayuntamiento recepcionaba los 330 kilos de chorizo, junto con platos, palillos, ajos y vino que el trascurso del día recogían los encargados de los puntos de reparto, mañana se entregaría el pan. De todo los detalles organizativos de las celebraciones, hemos conversado hoy en La Mañana con el concejal de Festejos y Cultura, José Manuel Fernández Rivera, quien espera que el tiempo dé tregua y permita a los aficionados disfrutar de la fiesta.
Para mayor comodidad de los aficionados se han instalando las nueve estructuras que darán cabida a los sanitarios en distintos puntos del itinerario de la Chorizá, y que estarán distribuidos en la Plaza de la Verdura y Plaza 28 de Febrero, con dos servicios cada zona y cuatro en el punto del San Juan, en el antiguo espacio de los contenedores soterrados ya desuso.
El dispositivo de seguridad arrancará a mediodía con el corte de tráfico a la altura de La Plaza, dando paso hacia la calle Botica, mientras que en la parte del San Juan se contará el acceso al Casco Antiguo. La autorización municipal para las barras en la calle llega hasta las 24 horas, si bien cada establecimiento podrá ya en el interior mantener abierto en su horario habitual. Por su parte, Basica refuerza el número de contenedores en la zona y realizará una posterior limpieza extraordinaria del área.
Durante el trascurso de esta fiesta gastronómica se podrá escuchar a las agrupaciones que componen el Carnaval 2023, entre ellas algunas que solo salen en la Chorizá. La propia Plaza del Ayuntamiento, el callejón del Norte, el del Santo o la calle Villaluenga o Ronda, son los distintos escenarios naturales que nos ofrece el Casco Antiguo de Ubrique, que en sus empinadas y estrechas calles, acogerán durante toda esta jornada, las coplas de las agrupaciones. Un lugar especial, para disfrutar tanto locales como foráneos del ingenio, talento, audacia y desenfado que caracteriza al carnaval de la calle.
Aunque el resurgir de don Carnal en Ubrique con los primeros sones de las agrupaciones llega en 1986, tendríamos que esperar siete años, en pleno apogeo de la fiesta, para conocer la primera degustación gastronómicas del carnaval. En 1992 aparece la Chorizá y dos años más tarde los vecinos del Algarrobal organizan la I Tortillá, convirtiéndose ambas en las fiestas más constantes del Carnaval de Ubrique, perdurando hasta nuestros días.
José Manuel Fernández Rivera, concejal de Festejos en el Ayuntamiento de Ubrique
