
Aunque el inicio estaba previsto para las 10,00 de la mañana, decidieron comenzar poco después de las 9,00 horas ante la cola de personas que esperaban por entonces ya en la puerta del local comercial, cedido por Paco Ramos para la ocasión en el centro de la Avenida de España, y adaptado por los propios peluqueros a contrarreloj en las horas previas. Una vez comenzado el maratón, los cinco sillones estuvieron ocupados hasta casi las 23,00 horas de la noche, con apenas un margen de 15 minutos a mediodía para un pequeño refrigerio.
A una media de unos 50 usuarios por cada uno de los cinco peluqueros, lograron atender a más de 250 personas, mientras que otras dejaron su donativo sin pasar siquiera por el sillón. Niños, mayores, mujeres y hombres pasaron por la improvisada peluquería para cortarse el pelo y contribuir con la causa solidaria.
A lo largo de la jornada pasaron por allí otros peluqueros y peluqueras para dar ánimos y hacer sus aportaciones, así como familiares del joven ubriqueño accidentado, que compartieron la emoción por la gran respuesta solidaria a la que estaban asistiendo de nuevo por parte de su pueblo.
Paco Fernández, peluquero ubriqueño
