
En ‘Morir por amor en Sevilla’, el protagonista es un joven casado y padre de un niño inmerso en un consumismo y gastos excesivos que lo llevan al tráfico de drogas para pagar sus deudas. Pronto conoce a un rico heredero sevillano y se convierte en su amante, descubriendo otra Sevilla diferente: la del lujo y el glamour. Pero cuando su amante aparece muerto de forma violenta, el joven se convierte en el principal sospechoso.
La aparición de restos de masa encefálica en un turismo ocupado por dos amigos acompañados de dos prostitutas abre una nueva línea de investigación policial. No obstante, la presencia de un tercer hombre en el escenario del crimen, un alto funcionario de la Junta de Andalucía, casado, homosexual, amigo de la víctima e implicado en una trama de corrupción política urbanística, dará un nuevo giro a las pesquisas policiales de consecuencias totalmente imprevistas. Una interesante trama que lleva al lector a preguntarse hasta el final por la autoría del crimen, con hasta 3 líneas de investigación y un desenlace asombroso.
Más recientemente, durante la pandemia en 2021, publicaba ‘Cuatro días con un terrorista’ (Henri Parot, el jefe del comando itinerante), a partir de los cuatro días que el propio Teodoro Leo pasó junto al terrorista Henri Parot, como secretario de las diligencias en los interrogatorios a que fue sometido en las dependencias de la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid. En esta obra combina su particular visión de la problemática terrorista; el problema de las víctimas; la banalidad del mal y la equidistancia respecto de las víctimas; el problema del independentismo; la ambigüedad de la Iglesia Católica sobre el terrorismo de ETA; la labor de la Guardia Civil, la Policía Nacional y los jueces y fiscales de la Audiencia Nacional, verdaderos artífices de la lucha contra ETA y del fin de esta banda; las consecuencias de la caída del «comando itinerante» y la insolidaria actitud de Francia ante el terrorismo de esta organización terrorista.
El dos de abril de 1990, el jefe del «comando», el francés de origen argelino Henri Parot fue detenido a la entrada de Sevilla cuando, a bordo de un Renault-14 de color rojo, se saltó un control de la Guardia Civil, disparando los 16 cartuchos de su pistola contra los guardias civiles que le persiguieron, dos de los cuales resultaron heridos. El coche llevaba 310 kilogramos de amonal cuyo destino era la Jefatura Superior de Policía de Sevilla, situada en el centro de la ciudad
Teodoro Leo, autor de la novela ‘Morir por amor en Sevilla’

