
En Pésame por jaleo, se despide uno de sus miedos con pena, la que inspira el tema Condolence del compositor inglés Benjamin Clementine, pero también con optimismo, «esta es nuestra manera de decirle adiós al miedo» nos aseguran. Para la estudiante de cine, Marina Arenas ha supuesto todo un reto rodar en el exterior y dotar a la naturaleza de un papel protagonista, junto con el cuerpo en movimiento y la música. Más personal es la visión del bailarín, Andrés Cózar, cuya aportación nos explica tiene tintes autobiográficos, «al final era la emoción que tenía dentro guardada que surgió una noche que estábamos juntos escuchamos el tema de Clementine y nos sentimos muy reflejados con lo que el artista contaba en esa letra y necesitábamos plasmarlo».
El resultado tras semanas de trabajo es una creación artística donde lo audiovisual y la danza se dan la mano, «un experimento de improvisación, sin preparación, sin guión, sin coreografía, sin tiempo para masticar para así dejar más espacio a las cosas ocultas que ofrecen la luz y la danza».
Marina Arenas y Andrés Cózar
