
Para ello, se ha referido a cinco regalos, o cinco aspectos que como padres debemos poner en práctica. La Atención, como uno de los refuerzos más potentes, enfocada sobre todo en lo que hacen bien. El amor incondicional, un afecto que nunca debe ser retirado cuando estamos enfadados, la Presencia, dedicarles tiempo de calidad, sin dejarnos embaucar «por los ladrones de presencia» que suponen las tecnologías. El Respeto; existe una jerarquía familiar, pero a nivel de personas debemos trabajar la igualdad. El respeto no es permisividad, ya que hay que poner Límites que ofrecen seguridad durante la infancia.
Consulta de Psicología Infantil Y Juvenil
