
El billar es un deporte de precisión que se practica impulsando con un taco un número variable de bolas. Existen diversas modalidades, siendo las más extendidas el billar inglés (snooker), el billar americano (pool) y el billar francés (carambola), que es el que se juega en el club ubriqueño y donde el objetivo es hacer una carambola y no introducir las bolas en las troneras (puesto que no tiene troneras, la meta implica que con una bola toquemos las otras dos). El juego a tres bandas, en vez del juego libre es el que tendrán que afrontar los seis jugadores federados del Club que participarán en la Liga, algo que nos confesaban están menos acostumbrados a practicar. Esto junto con el debut que supone participar por primera vez en una competición de este nivel, limita sus expectativas, pero no su entusiasmo.
Desde que se creó el Club en 2016 se ha venido trabajando en esta posibilidad, que se ha retrasado hasta encontrar con un espacio propio donde trabajar. Este llegó en el 2021, pero la pandemia impidió entonces su desarrollo. Tras la inauguración oficial del espacio cedido por el Ayuntamiento de Ubrique el pasado mes de abril, se ponía en marcha la maquinaría para iniciar el programa de actividades con el empuje de los 23 socios que conforman el colectivo deportivo.
Las clases de billar para menores estarían destinadas a jóvenes de entre 12 y 18 años y se realizarían a cargo de dos socios que se han formado para tal fin obteniendo la certificación de monitor deportivo de billar. El horario y grupo se establecería en función de la demanda. Igualmente, se anima a la afición a conocer como se trabaja en el Club, acudiendo hasta sus instalaciones y formando parte del mismo.
El billar a parte de ser uno de los juegos más populares y antiguos del mundo es un deporte que ayuda a mejorar la atención y la coordinación, ya que es un juego que requiere de equilibrio, coordinación y desarrollo de la noción viso-espacial, unos beneficios que se promueven desde el Club Deportivo de Billar de Ubrique, siguiendo la estela que en su día iniciaba la antigua Peña San Sebastián de Ubrique.
Manuel Gago, Prudencio de Miguel y Antonio Avelino
