
Hoy en La Mañana de Radio Ubrique hemos conocido el proyecto, que está ya en fase de comercialización, de la mano de su autor.
Con 14 años de experiencia a sus espaldas, Moreno nos contaba que en una emergencia extra-hospitalaria, los técnicos cargan con la bombona de oxigeno, la misma circunstancia se da con los bomberos en caso de rescate, una situación que conoce al pertenecer su hermano al Grupo de Rescate de Montaña del Consorcio Provincial de Bomberos con sede en Ubrique. De modo que, la necesidad propicio el ingenio. El resto, mucho trabajo de asesoramiento y un arduo proceso administrativo, hasta conseguir obtener en
El resultado final, la producción en Ubrique de pedidos para su futura comercialización y el interés de empresas como el 061 de Galicia, el 061 de Andalucía, el SUMA 112 de Madrid, los Bomberos de la Comunidad de Madrid, la Guardia Civil de Jaca y el Ejército, en concreto el tercio de la Armada de San Fernando y el Grupo Logístico de Sanidad del Ejército, UALSAN.
En el camino queda un proyecto de año y medio que ha sido avalado por expertos técnicos de la Universidad de Cádiz y el SEMES (Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias), un proceso largo de trabajo con bocetos, elaboración de prototipos, solicitud de patentes, en el que han participado compañeros sanitarios, médicos, ingenieros, letrados y expertos en la propiedad industrial.
Lo importante es que «permite desocupar las manos del profesional que la porta de manera que un tropiezo o una caída fortuita puedan enfrentarse (estabilización del cuerpo agarrándose a elementos externos, amortiguación del golpe en caso de caída,…) minimizando lesiones secundarias a esto».
Su uso se enmarca «en el ámbito sanitario hospitalario, asistencial y de emergencia. Más concretamente la invención puede emplearse
tanto en medios móviles sanitarios de cualquier tipo: ambulancias no asistenciales (ambulancias de traslado individual o de transporte colectivo), ambulancias asistenciales (Soporte Vital Básico o Avanzado), vehículos de intervención rápida, helicópteros sanitarios…así como en situaciones de diversas características (atención domiciliaria, accidentes de tráfico, actuación en medios naturales –asistencias en espacios confinados, rescate en zona montañosa, rescates en vertical, catástrofes, ayuda humanitaria, etc)». Las mejoras para el porteador y para el paciente son obvias, ya que el usuario puede ser atendido con una mayor rapidez.
La piel, por tanto forma parte de los materiales que la componen. Estos, han sido sometidos a los rigurosos controles de seguridad que se exigen para el material sanitario. «El aspecto externo de una mochila no es baremo suficiente para sacar conclusiones sobre su calidad. Deben considerarse todos los detalles: los materiales utilizados, los métodos de construcción, el cuidado puesto en su fabricación, el control de calidad, etc. Una mochila debe distribuir eficazmente el peso a lo largo de los hombros, espalda y caderas. Por otro lado debe estar bien diseñada, estar fabricada con materiales de la mejor calidad y ser cómoda al portador. Es importante confiar en la experiencia y calidad de un buen fabricante. La mochila OXYBACK reúne todas estas condiciones de diseño y calidad, sin olvidar la fabricación» en talleres de marroquinería ubriqueña.
Antonio Moreno Fernández, ubriqueño inventor de Oxyback
