El pasado 10 de octubre Anaya Multimedia publicaba el libro “Fotografía de vida salvaje. Instantes mágicos” de los ubriqueños Andrés Miguel Domínguez Romero y Andrés Luis Domínguez Blanco. Padre e hijo unidos por la fotografía de naturaleza, una afición que han conseguido elevar a la categoría de experto a tenor de los importantes reconocimientos nacionales e internacionales que ambos acumulan por su trabajo fotográfico. Un conocimiento compartido que ha pasado de padre a hijo y que ahora hacen público a través de esta publicación.

El libro se incluye dentro de la colección Photoclub de Anaya y se gesta a propuesta de la propia editorial, que directamente contactaba con los fotógrafos ubriqueños para proponerles la publicación. En Ubrique se presenta esta tarde, a las 19 horas, en el IES Maestro Francisco Fatou.

Tal y como nos trasladaban los autores en La Mañana de Radio Ubrique, “Fotografía de vida salvaje. Instantes mágicos”, recoge en 304 páginas unas 150 fotografías, el 75 por ciento de las cuales han sido realizadas en nuestro entorno paisajístico, por lo que no sólo dan visibilidad a la riqueza natural en la que vivimos, sino que además contribuyen en su conservación y en la promoción de nuestra comarca en todo el mundo. Esto no es nuevo, lo lleva haciendo Andrés Miguel Domínguez, desde hace 30 años y el caso de su hijo Andrés Luis Domínguez, a pesar de su corta edad, toda una década. El libro es una autobiografía gráfica de un trabajo que aúnan la experiencia personal acumulada en el medio natural y el conocimiento experto de la fotografía. En ambos caso se trata de un aprendizaje legado de padres a hijos y que se remonta al progenitor de Andrés Miguel Domínguez, quién inoculó el interés de la observación del medio natural y su entendimiento, enseñándoles por ejemplo a reconocer el canto de cada ave.

Según Anaya, «se trata de un viaje visual a través de las lentes de padre e hijo, en la que «ambos nos muestran la esencia de la naturaleza mediante una espectacular colección de instantes coloridos de aves, flores, mamíferos, bosques y otros seres vivos» de España y gran parte de Europa. En un total de 49 títulos explicativos, divididos en cuatro capítulos generales (Comienzo, Inicio de un proyecto, Acción y Diversidad fotográfica), se muestra la gran diversidad de disciplinas explicadas paso a paso, detallando los datos técnicos de las imágenes, además del lugar y el momento reflejado. Imágenes conocidas y otras inéditas, pero todas con una historia, que tienen mucho que ver con el acercamiento que los fotógrafos realizan en comunión con la naturaleza antes de captar el momento. Esa es su forma habitual de trabajar y la escogida por encima de cualquier otra.

Tal y como nos explicaban ambos autores para conseguir realizar este tipo de fotografía es fundamental los conocimientos de fotografía y del medio natural cuyos instantes se pretende captar, para ello hay que ser observador, paciente y tener alma de naturalista, sintiendo verdadero aprecio por el entorno. Para además ser premiado en los concursos, hay que introducir otro elemento más, la creatividad del autor, para plasmar así una escena diferente que relate una historia y transmita una emoción y también constancia para permanecer un largo tiempo de espera para plasmar lo efímero. Uno de los trabajos reconocido internacionalmente por Andrés Luis Domínguez Blanco, en este caso con el Premio Young Bird Photographer of the Year 2024, (Fotógrafo de aves joven del año 2024) cumple esa premisa: un trepador azul en el tronco de un árbol del que descendía para ir a beber, realizada con gran angular y control remoto.

En este bagaje personal y profesional hay mucho que contar, la foto de portada es un claro ejemplo de ello. Gestada en pandemia, cuando las salidas eran limitadas, el sonido de un macho de martín pescador en el entorno de La Vega, fue el desencadenante de una imagen que lleva muchas horas de observación y que se ha convertido en la portada de la publicación y en una instantánea perfecta que perdura en nuestra retina.

Con su fotografía de naturaleza y la participación de su trabajo en convocatorias internacionales, Andrés Domínguez Romero abría una estela que ha creado escuela y que «en los últimos cinco años, lleva premiando niños de Ubrique», en los concursos fotográficos de prestigio que se organizan desde el Museo de Historia Natural de Londres.

Los jóvenes Ismael Domínguez (2023), Andrés Luis Domínguez (2020 y 2021) y Alberto Román (2024) han concurrido y han sido reconocidos en el Wildlife Photographer of The Year. «Lo dices así y parece que es fácil pero cuando ves el volumen de fotos que hay de todos los países, es difícil», señala Domínguez Romero al poner en valor el trabajo de estos jóvenes ubriqueños que cada año llevan hasta lo más alto el nombre de Ubrique y su vinculación con la fotografía de naturaleza.

Para padre e hijo, este nivel de excelencia se alcanza con conocimiento pero también con una constancia, que reconocen «no nos cuesta», ya que  salir al campo y buscar la vida de otras especies en su hábitat es motivación suficiente. Así lo entiende Domínguez Blanco cuando nos explicaba lo que le impulsa en sus salidas, «no voy con la mentalidad de buscar la foto del premio, me gusta ver comportamiento de los animales como si no estuvieras ahí, es una experiencia increíble y eso te despeja de todo lo malo», y es cuando las largas esperas en el hide tienen su recompensa.

Sinopsis de Anaya sobre “Fotografía de vida salvaje. Instantes mágicos”.

Además de la rapidez en la toma de decisiones, para conseguir una buena imagen hay que tener en cuenta los elementos compositivos, aunque la mayoría de las veces la situación te pide arriesgar y confiar en tu experiencia. Este libro aborda el recorrido de padre e hijo y su dedicación a la fotografía de naturaleza desde sus inicios hasta hoy, así como la evolución de las técnicas y cómo se aplican en el entorno natural.

Aquí serás testigo de cómo el padre transmite sus conocimientos al hijo, para seguir mostrando la belleza del mundo natural y contribuir a la conservación del medio ambiente. Es un viaje por las relaciones personales desde el inicio de distintos proyectos hasta conseguir con mucho esfuerzo imágenes impactantes. Verás cómo se adaptan en cada momento a las condiciones climáticas para tomar las mejores decisiones, y cómo aplican los conocimientos de forma instantánea para captar instantes que posiblemente no se repitan nunca.

A través de las imágenes, los autores muestran la emoción vivida en cada momento. Una obra que te invita a imaginar momentos intensos y a dejarte seducir por el trabajo en equipo para conseguir resultados elogiados en muchos de los sectores de la fotografía especializada en el mundo natural y la vida salvaje.

Biografía de los autores

Andrés Miguel Domínguez Romero siempre se ha visto atraído por la vida animal, sobre todo por la ornitología. Aprendió botánica con sus estudios en Ingeniería Técnica Forestal, aunque ahora ejerce como profesor en Educación Secundaria. Se dedica a la fotografía de la naturaleza de forma autodidacta desde hace treinta años. Actualmente colabora con varias agencias fotográficas internacionales, como Nature Picture Library (Reino Unido). Ha obtenido multitud de reconocimientos en concursos de fotografía internacionales y ha publicado en decenas de libros y en las revistas de naturaleza más conocidas, entre las que destaca NATIONAL GEOGRAPHIC.

Andrés L. Domínguez Blanco, (14 años) desde muy pequeño le gustaba observar los pequeños animales que vivían en los alrededores, sobre todo anfibios y reptiles. Actualmente cursa 4.º de ESO y cada vez que sus estudios se lo permiten se dedica a observar y fotografiar fauna en su entorno o de vez en cuando en viajes internacionales. Usa teleobjetivo desde hace más de cinco años para fotografiar fauna salvaje. Ha obtenido primeros premios en los concursos de fotografía internacionales más prestigiosos a nivel internacional y ha publicado en varios porfolios relacionados con la fotografía de naturaleza.

Andrés Miguel Domínguez Romero y Andrés Luis Domínguez Blanco.