Salvo el Domingo de Ramos y el Viernes Santo, la Semana Santa ubriqueña se queda sin poder manifestar en la calle mediante las estaciones de penitencia su devoción y fe, quedando esta relegada al interior de los templos. Las lluvias del Martes, Miércoles y Jueves Santo impidió el desarrollo del Vía Crucis del Cristo del Calvario y por primera vez en 19 años la salida procesional de Nuestro Padre Jesús Cautivo, así como del Nazareno y Virgen de la Estrella. A pesar de ello, el público ha respaldado los actos cofrades que con tanto esfuerzo y horas de trabajo se han preparado desde las hermandades de Ubrique. Así lo demuestra la imagen que acompaña esta publicación y que recoge el encuentro del Santo Entierro y la Virgen de los Dolores el Viernes Santo en la Trinidad, ante un numeroso público que acudía al llamamiento realizado poco antes por la Hermandad del Nazareno, con cambio de recorrido incluido.

Hoy en La Mañana de Radio Ubrique, hemos conversado con ambas hermandades, Sebastián Casillas desde el Cautivo y José Manuel Naranjo, hermano mayor del Nazareno, para hacer balance de una Semana Santa que sin duda ha estado pasada por agua.

La incertidumbre reinó en la noche del Miércoles Santo, los pronósticos meteorológicos consultados en un primer momento parecían favorables, tornándose finalmente en negativo.

Después de aplazar el horario de salida de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado, la Junta de Gobierno de la Hermandad decidía finalmente suspender la procesión de la imagen, dando paso a la estación de penitencia en el interior del templo con los penitentes y la posterior apertura de puertas.

Desde la cofradía su portavoz y secretario Sebastián Casillas, reconocía que quizás no se actuaba con la celeridad necesaria, acusando la inexperiencia en este tipo de situaciones. Es por ello por lo que pedía disculpas en “aquello en lo que nos hubiéramos equivocado”, destacando que esto servirá para que la Hermandad adquiera “madurez”. Salvo por la pandemia, esta ha sido la primera vez en 19 años que se suspendía la salida procesional de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado.

Mañana martes, se reunirán como cada año, para analizar la jornada del Miércoles Santo y considerar posteriores actuaciones.

Con tres pronósticos meteorológicos sobre la mesa y una aviso amarillo por lluvias a partir de las 23 horas, el Jueves Santo la cosa estaba más clara y desde el primer momento se preveía una suspensión que no se dilató en el tiempo. La Junta de Gobierno de Nuestro Padre Jesús Nazareno se reunía y su hermano mayor José Manuel Naranjo, anunciaba poco antes de la hora de salida prevista, la imposibilidad de poner en la calle a Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen de la Estrella. Se hacía estación de penitencia en el interior del templo y se abrían enseguida las puertas de la ermita del Jesús. Las esperanzas quedaban puestas en ese momento en el Viernes Santo.

Después de una tarde en la que incluso tímidamente lució el sol, las perspectivas para el Santo Entierro y la Virgen de los Dolores resultaban más halagüeñas, contando con un intervalo de tiempo que hacía posible su salida. Para ello, se anunciaba los cambios en el recorrido  y la salida simultánea de ambas imágenes.  A las 19;30 puntual, ya estaban en la calle el Santo Entierro desde el San Antonio y Nuestra Señora de los Dolores desde la ermita del Jesús.  Un auténtico ejercicio de coordinación que bajo las directrices de la Junta de Gobierno y la colaboración de la Policía Local, que daba el visto bueno al nuevo itinerario, ponía en la calle con rapidez y eficacia a penitentes, mantillas, músicos  y sobre todo costaleros y costaleras cuyas cuadrillas, afrontarían un poco más tarde el reto de las lluvias.

En su discurrir por la calle Torre, San Juan, calle Real y Botica hasta la Plaza de la Trinidad, el Santo Entierro era seguido por un público que no dudaba en salir a la calle para acompañar a las imágenes. La Virgen de los Dolores, discurría mientras por la calle Jesús y Toledo, hasta la Trinidad cambiando su recorrido inicial. Aunque el tiempo respetó el encuentro, fue en la Trinidad, anticipándose a lo esperado, cuando aparecieron las primeras gotas de lluvia que ponían a “paso de agua” las dos imágenes, enfilando Nuestra Señora de los Dolores la calle Botica en dirección a la Parroquia y el Santo Entierro su ascenso desde Nevada hasta la Torre y el San Antonio. Toda una proeza en tiempo record, que ha evitado que las imágenes sufran daño alguno.

El hermano mayor del Nazareno, José Manuel Naranjo ha querido agradecer, a todos los hermanos que han respaldado las decisiones adoptadas en esta Semana Santa, pero sobre todo al pueblo de Ubrique por el acompañamiento que llevó las imágenes del Vienes Santo, sintiéndose especialmente arropados en la Trinidad.

La lluvia no sólo ha afectado los actos de las Semana Santa, durante la Cuaresma, tan solo los Vía Crucis con el Cristo del Perdón y el Nazareno, pudieron salir a la calle, quedando el culto externo del Vía Matris de Nuestra Señora de la Esperanza y el pasado Martes, el Cristo del Calvario, reservado al interior de sus respectivas iglesias.

Sebastián Casillas, portavoz y secretario de la Hermandad del Cautivo

José Manuel Naranjo, hermano mayor de la Hermandad del Nazareno