“La calle estrecha” de Josep Pla, “La ovejita que vino a cenar”, de Steve Smallman y a través de la sugerencia de una lectora la obra del sevillano Fernando Mansilla “Canijo”, han sido las propuestas presentadas hoy en Lecturas de Invierno, con Isa Vázquez y Librería El Alambique. 

La Calle Estrecha de Josep Pla

La calle Estrecha es una de las pocas novelas que escribió Josep Pla. A éste le pareció un día divertido llevar a la práctica la idea stendhaliana del espejo -“una novela es un espejo que se pasea a lo largo de un camino”-, y lo hizo a la letra. Así nació La calle Estrecha, recreación de la vida apacible y tranquila de un pueblo imaginario de Cataluña. Sin necesidad de levantar los tejados de sus casas, como un nuevo Cojuelo, Pla nos cuenta -a través de un veterinario que se instala en el lugar y de la irrefutable información de Francisqueta, una criada entrometida y alegre- la nunca vista ni oída historia de la sabrosa Montserrateta y sus tres novios; lo que le pasó al señor Felip, el enciclopédico dueño de la barbería; la honda conmoción que produjo el peliagudo asunto del colchón de la señora Maristany o la jugosa historia del perrillo Murillo y de su tragicómico amo, todo integridad… Tras cada puerta de la calle Estrecha nos aguarda la sorpresa de una vida descubierta un momento, pero que por los extraños designios del tiempo, siempre protagonista, nos deja un recuerdo imborrable. 

Josep Pla. Escritor español en lenguas catalana y castellana. Nacido en el seno de una familia de propietarios rurales, Pla estudió Derecho en Barcelona y se dedicó al periodismo. Al estallar la guerra civil, se trasladó a su casa de Llofriu y, más tarde, residió en París y Roma. Al terminar la guerra, regresó a España y comenzó a colaborar con la revista Destino. Josep Pla es uno de los escritores más importantes del siglo XX en lengua catalana.

“Canijo” de Fernando Mansilla

Sevilla, años ochenta. Tras la resaca del Mundial del 82, la heroína aterriza para quedarse de la mano de los Molina —una familia gitana que tiene que abandonar el barrio marginal de las Tres Mil Viviendas tras una guerra de clanes—, del terrible y violento Rafael el Gamba y de los otros camellos que trapichean por la zona del Pumarejo —o Espumarejo, como llaman sus habitantes—.

El protagonista de Canijo comienza a flirtear con la heroína, una adicción que inevitablemente va a más, haciéndonos sentir de forma descarnada el angustiante e insoportable mono, la lucha por conseguir los duros suficientes para una dosis y los estragos que la droga causó en buena parte de la generación que vivió aquella epoca.

Barcelonés de nacimiento, Fernando Mansilla se instaló en Sevilla en 1981, tras pasar por Mallorca, atraído por la forma de vida, el clima y el buen hachís del sur. En la capital andaluza se ganó la vida como músico callejero en el barrio de Santa Cruz, pero él siempre se consideró escritor. Sin contactos editoriales, montaba obras teatrales y musicales con sus textos y poco a poco fue haciéndose un nombre como artista underground sevillano. Sus poemas han sido publicados en la obra Poemas para la no posteridad (Cangrejo Pistolero) y musicados con su grupo Mansilla y los Espías en los discos Literatura de baile y Dejad que los colgados se acerquen a mí. Ha sido considerado por muchos el Leonard Cohen sevillano por su inconfundible voz y por su extraordinaria poesía. Como dramaturgo, cabe destacar, además de las innumerables obras de teatro y performances, sus seis nominaciones a los Premios Max de teatro por la obra Libertino. En 2013 publica su primera novela, Canijo, originalmente en El Rancho Editorial que se convierte en seguida en un libro de culto, reflejando como nadie la Sevilla salvaje de los años ochenta. 

La ovejita que vino a cenar es un cuento delicioso repleto de valores como la amistad, la generosidad y la aceptación de las diferencias.

En casa del viejo lobo hambriento siempre hay para cenar una miserable sopa de verduras. Pero una noche llaman a la puerta de su pequeña cabaña y resulta ser ni más ni menos que una pobre ovejita que se ha perdido.

El lobo, entonces, empieza a pensar que esa noche va a poder llenarse el estómago con un delicioso estofado… Pero la ovejita no quiere ser la cena del lobo, ¡quiere ser su amiga!

Steve Smallman autor e ilustrador de libros británico, nació en Cambridge. Comenzó a ilustrar libros para niños hace treinta años. Poco después comenzó a escribirlos también. Durante los últimos 25 años, Steve se ha dedicado a ilustrar cientos de libros, principalmente para el sector educativo. Ha trabajado en programas de televisión para niños y como ilustrador de personajes como Postman Pat, Bill and Ben y Sesame Street. También imparte talleres de ilustración en las escuelas, incluyendo la pintura mural.

Lecturas de Invierno 26 de febrero