Tras la buena experiencia que le supuso Los curo, la chirigota de Juan Mancilla tenía claro que si salía este año lo haría de la misma manera. “Quizás solo cambiaría haber ensayado un poco más pero no hemos hecho ni el intento de cambiar el formato”, comentaba Juan Mancilla, que en esta ocasión presenta Los petacabras, una chirigota que sigue la línea de “un humor diferente, más canalla y más desenfadado”. Esta manera de afrontar el Carnaval convenció a los nueve componentes del pasado año a los que se han sumado otros como Pepe Pulido o Sebastián Sánchez, llamados todos por el autor, quien ha dado todas las facilidades del mundo porque quería que se unieran. La falta de compromiso a la hora de ensayar es una de las pocas cosas que cambian para Juan Mancilla, quien asegura que sigue poniéndole el mismo cariño y el mismo interés e importancia, cambiando únicamente el registro. Además, confesaba que no sabe si es un ciclo ni si volverá a la oficialidad, que no es algo que le preocupe porque “se siente cómodo” así, si bien recordaba el poco cariño y cuidado que han tenido “tres equipos de gobierno” con las agrupaciones.

Los petacabras es una propuesta “que tenía en mente” y del estilo que le apetecía. No obstante, la idea inicial ha ido evolucionando y, aunque llevan mucha carga crítica desde otro punto de vista, se ha centrado un poco más en los cuplés. Una parte del repertorio que el año pasado dio buen resultado, con una métrica más corta en la que todos los versos rimaban entre sí. Algo con lo que consigue darle dinamismo pero que encierra la dificultad de condensar el contenido mucho más. Al igual que con Los curo, el repertorio está más anclado al tipo que a lo local, tratando de meterse en el personaje y hablar en primera persona. “Aquí también gusta mucho el humor de nombre, dando igual la estructura, la rima… pero yo ahora estoy cómodo así y es lo que quiero hacer”, comentaba el propio Juan Mancilla.

La chirigota la han estrenado ya en Cádiz, tanto domingo como lunes, causando una gran sensación. El hecho de acudir a la capital –tal y como sostiene el autor- no le condiciona a la hora de hacer el repertorio sino a la hora de cantar ya que hay letras creadas para Ubrique que no tiene sentido interpretarlas allí.

La configuración de su mes de febrero es similar a la del año pasado, si bien estarán hasta cuatro días en Cádiz. Con respecto a Ubrique, “los fines de semana de la Chorizá y la cabalgata son innegociables para nosotros” por lo que estarán de viernes a domingo en ambas semanas. Precisamente sobre estas citas se pronunciaba a la hora de reclamar que se establezca “no una fecha fija sino un criterio fijo” a la hora de marcar el Carnaval en el calendario. “Creo que es importante que cuando se ponga la fecha del Carnaval se tenga en cuenta que esto es una fiesta que está totalmente desvinculada de lo religioso y por eso tienen que ir de manera totalmente diferente y ni nosotros meternos en lo de ellos ni ellos en lo de nosotros. ¿Qué fecha? La que mejor le venga al municipio, que lo decida el Ayuntamiento. Si a mí me dan a elegir pondría que no coincida la Chorizá con el Carnaval de Cádiz. No me voy a ir a Cádiz teniendo Ubrique, pero quiero disfrutar de las dos”, sentenciaba.