La Asamblea de la XX edición del Belén Viviente subvenciona los proyectos de Adisica, Discubriq y CAPI y decide destinar  el remanente de fondos de la recaudación obtenida a la renovación de materiales e infraestructuras del Belén.

Los asistentes a la Asamblea con derecho a voto resuelven de este modo la situación generada este año, en la que se ha contado con más fondos que subvenciones solicitadas por los colectivos. De la toma de decisiones y de la proyección del evento que impulsa la Asociación de Vecinos de la Plaza de la Verdura hemos conversado hoy con María del Carmen López.

Las cuentas del Belén han rondado los 12.000 euros, quedando libres una vez abonado los gastos unos 6.008,50 euros. De esa cantidad la Asociación descarta el 20 por ciento,  (unos 1.200 euros) que ya en su día se decidía destinar a los gastos del colectivo vecinal en calidad de autofinanciación. El resto se reparte entre los proyectos que optan a la recaudación, que son previamente presentados.

Este año Discubriq optaba a 707,01 euros que destinaría a la adquisición de materiales para la realización de las terapias físicas,  Adisica por su parte planteaba como objeto de subvención la impartición de dos jornadas sobre nutrición abiertas al público general y  la adquisición de tiras reactivas de glucosa para diabéticos tipo 2. Un gasto que estimaban en 579 euros. Por último CAPI presentaba el proyecto de construcción de una casa de acogida en la selva peruana para los equipos sanitarios que periódicamente intervienen en la zona, presupuestado en 1.476 euros.

Las tres peticiones han sido aceptadas por la Asamblea aumentando en todas ellas la dotación asignada. De este modo, se reparte un total de 3.500 euros, tanto a Adisica como a Discubriq se le hará entrega de 1.000 euros, mientras que a CAPI se le subvenciona con 1.500 euros. 

Con respecto a la recaudación sobrante, poco más de 1.000 euros, la Asamblea estimó reservar estos fondos para la renovación de los materiales e infraestructuras del montaje del Belén, que con el uso se van deteriorando.

El encuentro sirvió además para compartir experiencias en torno al Belén Viviente y para proyectar la futura edición, que al igual que en los últimos 20 años seguirá manteniendo el fin solidario por encima de todo, desde el voluntariado local. Igualmente,  el colectivo vecinal, pretende conservar otros fines secundarios, este es la difusión del Casco Antiguo que se promueve con la actividad, acercando a ubriqueños y visitantes al barrio. Es por ello, por lo que López insistía en “no sacar las actividades del Casco Antiguo”, reclamando esta zona como espacio cultural “en este sentido está la Feria de la Piel y también otras iniciativas”, que desde la propia Asociación están  estudiando de cara al mes de  junio.

María del Carmen López, integrante  organizadora del XX Belén Viviente