“Satisfechos y agradecidos” de este modo se muestran los organizadores del Belén Viviente tras el desarrollo este pasado sábado de la vigésima edición. Con María Carmen López, hemos hecho balance del evento navideño, al tiempo que agradecía a los visitantes su asistencia, a los voluntarios que han participado, al frente de los puestos y a los que, desde detrás de ellos han trabajado en estos días, su esfuerzo y a los propios residentes del barrio, su comprensión, “no tenemos más que agradecimientos”.

Este apoyo, indicaba López, sirve de estímulo y motivación de cara al futuro del Belén y pone de manifiesto la idiosincrasia de una iniciativa que siempre se ha definido por su buen hacer, su estructura organizativa y el trabajo social y solidario que promueve. La imagen que acompaña a esta publicación alude precisamente a ese esfuerzo colaborativo que se podría ver el sábado por la mañana durante el montaje del Belén en el Casco Antiguo. Colectivos y personas que si bien no figuran en la escenificación, siempre echan una mano durante el desarrollo del mismo, “este es el movimiento de muchas personas y si no fuese por ellos no se podría hacer”.

Esas contribuciones son fundamentales y son tan importantes como los figurantes de la recreación. María Carmen López ha querido agradecer a colectivos como Discubriq, Fibromialgia o Nutrias Pantaneras entre otros, a servicios como los prestados por EMAUSA, o Basica y a instituciones como el Ayuntamiento de Ubrique y el departamento de Urbanismo, cuyo personal participaba en el montaje y desmontaje del Belén.

Aunque tal y como nos señalaba la portavoz vecinal, las cuentas aún no están cerradas y “numéricamente no sabemos como ha ido, en cuanto a la venta de productos ha sido un éxito”, al agotarse las existencias de la gran mayoría de los productos preparados para consumir. Un total de 150 kilos de carne hechos chicharrones,  40 kilos de harina transformados en tortas fritas o 700 filetes, son algunas de las referencias gastronómicas, a las que hay que sumar las no consumibles pero también cuantificables, por ejemplo los 130 pergaminos que abastecían a la escribana y que fueron repartidos en su totalidad.

El público que visitaba el XX Belén Viviente, también es difícil de contabilizar, pero bien se puede afirmar que fue multitudinario, a pesar de que contaba con factores en contra, entre estos la intensa actividad local del fin de semana o la coincidencia con otros belenes de la Sierra. A pesar de ello, los visitantes llegaron desde distintas zonas, de la provincia, Jerez, Algeciras, Puerto de Santa María e incluso de otras vecinas como Utrera.

El Belén comenzaba a organizarse en octubre y concluirá definitivamente a mediados de enero con la Asamblea en la que se determinará el reparto de los fondos recaudados. Los colectivos que deseen optar a esos fondos y hayan cumplido los requisitos de la organización podrán presentar sus proyectos hasta esa fecha.

María Carmen López