Las compañías telefónicas no pueden bajo ningún concepto incluir recargo alguno por ‘rehabilitación de servicio’ ya que está injustificado y es completamente ilegal. Así lo ha defendido el secretario general de FACUA-Cádiz, Jesús Yesa, quien ha señalado que estas empresas lo único que pueden hacer es reclamar el gasto que suponga para ellos si un cliente no abona sus facturas en tiempo y forma. Es decir, si el consumidor paga con adeudo tan solo podrán reclamarles el coste que les haya supuesto. En el caso de que una compañía cargue este concepto, lo primero que habrá que hacer es interponer una reclamación ante la empresa, por correo electrónico o postal, solicitando la devolución del importe. Esta dispondrá de 30 días para responder. Si no lo hacen, o lo hacen de manera negativa, el cliente podrá presentar la reclamación ante la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y que tiene la competencia de dirimir estos asuntos.

Sobre los plazos de entrega, Jesús Yesa ha explicado que se trata de un compromiso que debe cumplirse con el consumidor. La normativa dice que, si no se cumple, el consumidor puede negarse a recibirlo, exigir la cantidad adelantada si la hubiere e incluso si se ha provocado algún daño o perjuicio, también susceptible de ser reclamado. El secretario general de FACUA-Cádiz ha relatado que, en los casos en los que se llega a un acuerdo verbal y en la factura de compra no se recoge el compromiso formal de la empresa, se podrá reclamar la entrega a los treinta días de la compra del producto. Es por ello por lo que desde este organismo dedicado al consumo recomiendan que, si se está interesado en que un artículo esté disponible en una fecha determinada, recabemos el compromiso por escrito.

De igual forma, estos plazos deben cumplirse también en los servicios de asistencia técnica, que tienen que facilitar una fecha concreta de entrega. Se trata, según Jesús Yesa, de un incumplimiento bastante frecuente pero que es de obligación tanto si el producto está en garantía como si no. Igual ocurre con los talleres de automóviles y sus plazos de reparación.

Por último, en nuestro espacio de consumo ha recordado que uno de los requisitos para alquilar una vivienda es que se encuentre en condiciones mínimas de habitabilidad. Entre estas cuestiones se incluye el suministro de electricidad. Ante cualquier problema, el inquilino deberá solicitar al propietario la subsanación del problema y, si se encuentra con una respuesta negativa tendrá dos opciones: rescindir el contrato o asumir la reparación y exigir el importe al arrendador. En caso de desavenencias en contratos entre particulares, la única vía posible es la judicial.