La Asociación Eco-feminista Alas Violetas, Ecologistas en Acción Sierra de Cádiz y Ama-Natura han puesto en marcha la campaña «No más Podas» para concienciar a la ciudadanía y a los organismos públicos responsables de la importancia de las funciones ecológicas del arbolado urbano.

La petición ha sido elevada además al Ayuntamiento de Ubrique, mediante un escrito remitido por registro de entrada, en el que se solicitan el cese de las podas indiscriminadas en la masa arbórea del entorno urbano. La petición se acompaña de un acto reivindicativo que a modo de concentración tendrá lugar este domingo 18 de diciembre a las 11 horas en la rotonda de Movex. De las razones que argumentan la demanda, así como de las iniciativas de información y sensibilización emprendidas hemos hablado hoy en La Mañana con Antonio Acosta de Ama-Natura y Nuria López-Cepero de Alas Violetas.

La demanda que se focaliza ahora en el municipio se extiende en realidad a toda la Sierra de Cádiz y cuenta con una doble vertiente. Por un lado, se solicita «que se abandone la moda anacrónica y retrógrada de las podas ridículas que vienen realizando los ayuntamientos o empresas contratadas por estos. Modas que dejan a los árboles con copas mínimas en forma de medias esferas huecas («chupa-chups») u otras formas similares impidiendo que se desarrollen y estén frondosos, fuertes y sanos para realizar sus funciones vitales tan beneficiosas». Por otro lado, se reivindican podas sanitarias y no por sistemas o embellecimiento estético, «pedimos que se dejen de realizar las podas drásticas como son los desmoches y tratamientos similares que en la mayoría de los casos acaban con la vida de los árboles a los que se les realiza».

Para Ama-Natura y Alas Violetas, este tipo de tratamientos redundan negativamente en el municipio, evitando «tener árboles sanos y frondosos que mejoren la calidad del aire», que propicien la regulación térmica, protegiéndonos de las altas temperaturas y de las radiaciones ultravioletas, amortiguando el ruido y evitando la erosión del suelo, aumentando incluso el valor patrimonial de inmuebles.

Entre las prácticas arboricidas no justificadas, según explican, se encuentra «dejar las ramas de los naranjos totalmente desprovistas de hojas a excepción de las más exteriores dejándolos huecos, siendo las hojas fundamentales para el desarrollo y la vida del árbol». Así como la «práctica que se lleva a cabo con los olivos es darles formas ridículas y absurdas (formas de animales, de discos etc) impidiéndoles desarrollarse como verdaderos árboles, para ello existen los setos que están concebidos para este tipo de manipulaciones».

Antonio Acosta integrante de Ama-Natura y Nuria López- Cepero componente del colectivo eco-feminista Alas Violetas.