El regreso a lo cotidiano tras las vacaciones de Semana Santa supone también la vuelta a la actividad escolar. Coincidiendo con este retorno, junto con Lourdes Castro hemos abordado hoy cómo afrontar el posible rechazo de nuestros hijos a la realización de los ‘deberes’, algo que trasciende lo meramente académico y cuya importancia radica sobre todo en mejorar su capacidad de trabajo de cara a su futuro, la automotivación, o cómo enfrentarse a la frustración. En nuestra Consulta de Psicología Infantil y Juvenil, la psicoterapeuta y pedagoga ubriqueña se ha referido a la controversia sobre si las tareas escolares para casa son positivas o no, las razones por las que los niños suelen no querer hacerlas, y consejos para hacer frente a esta situación.

En primer lugar, Lourdes Castro ha subrayado que el objetivo y la idea de los deberes es positiva, ya que desarrolla una responsabilidad por parte del menor y su capacidad intelectual, aunque eso sí, siempre que no sea excesivo y no acapare todo su tiempo libre. A partir de ahí, destacó que es fundamental conocer cuál es el motivo por el que no quieren hacer sus tareas para darle solución, y de paso se sentirán escuchados y no lo verán como una imposición. Entre las razones más comunes se encuentra la pereza, que puede responder bien a un excesiva carga de deberes, a que no duerme bien, o a que simplemente no le apetece porque suele salirse con la suya. También puede deberse a una falta de motivación que les lleva a posponerlos, o porque les resultan difícil pero no quieren reconocerlo. En este caso, los padres deben ayudarle a iniciar sus tareas o hablar con su tutor si es necesario.

Sea cual sea el motivo, nos encontraremos ante una falta de hábito de estudios, que hay que corregir por la importancia de inculcar la capacidad de esfuerzo y la constancia de cara a su futuro. Como consejos para los padres, la pedagoga ubriqueña ha recomendado, por ejemplo, el uso de la agenda para mejorar la organización del tiempo. Además, contar con un lugar y horarios habituales para el estudio y las tareas escolares, puesto que ayudan a crear una rutina y a combatir la falta de concentración. Otras de las recomendaciones son: dar tiempo de descanso (aunque sin usar las pantallas hasta que no se hayan terminado las tareas), cuidar del estado de ánimo de nuestros hijos y no imponerles nuestro ritmo de vida diario, y ayudarles a organizarse.

Consulta de Psicología Infantil y Juvenil con Lourdes Castro