Dentro de nuestro espacio de consumo en La Tarde, hemos conocido una de las reivindicaciones que desde FACUA están llevando a cabo desde hace un tiempo. Desde el colectivo pretenden que se regularice un tiempo máximo en las llamadas a la atención al cliente. Un asunto del que se está debatiendo un proyecto en el Ministerio de Consumo y que se hace eco y respuesta de estas reivindicaciones. Jesús Yesa, secretario general de FACUA-Cádiz, ha recordado que, por ley, estas llamadas no pueden suponer un coste superior a una llamada a un prefijo geográfico. Por tanto, si tenemos tarifa plana, no nos va a suponer ningún coste ya que las empresas no pueden utilizar líneas 901 ni 902. De hecho, hay algunas compañías, como aquellas que prestan servicios básicos, que obligatoriamente deben tener un número gratuito. Es el caso de bancos, electricidad, gas, agua, transportes o telecomunicaciones entre otros.

También hemos conocido que Asnef y Badexcug son las principales listas de morosos, de las cuales podemos conocer si estamos incluidos o no, saber, en caso afirmativo, quién nos ha incluido e incluso el importe que nos reclaman. Para ello tan sólo hay que enviar una carta solicitando que nos certifiquen si nuestros datos están incluidos en estos ficheros. En la agencia de protección de datos podemos rellenar un formulario para enviarlos a amabas listas, eso sí, deben ir acompañados de una fotocopia del DNI.

En otro orden de cosas, Jesús Yesa ha recordado que las compras a distancia nos permiten poder probar el producto. Si no presenta daños ni un desgaste importante, la empresa debe aceptar la devolución si está dentro de 14 días. Por el contrario, si el desgaste es importante, la ley contempla que incluso tengamos que indemnizar a la empresa, pero en una primera instancia es esta última la que debe demostrar si el desgaste es considerable.

Por último, desde FACUA-Cádiz han informado que, cuando dejamos una vivienda de alquiler, tenemos que hacer las gestiones para que se cancelen los contratos de suministro que estuvieran a nuestro nombre, o cambiarlo al nuevo titular. Se puede dar el caso que, sin corresponder a nosotros el gasto, la empresa sí nos lo pueda reclamar aunque cabe la posibilidad de llegar a un acuerdo amistoso con los inquilinos que vivan allí y que sean ellos quien se hagan cargo del importe.