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La alta sensibilidad es un rasgo de la personalidad de carácter hereditario que comparten entre el 15 y el 20 por ciento de la población. No es un trastorno psicológico, los NAS (Niños Altamente Sensibles), tienen una sensibilidad por encima de lo habitual. Son empáticos, creativos, imaginativos, intensos, capaces de percibir toda la información del entorno, con una mente más adulta, en definitiva son superdotados de la sensibilidad, pero también han estado estigmatizados socialmente, «son niños muy especiales y no sabemos donde colocarlos».

El concepto de alta sensibilidad se refiere a la evidencia científica que existe sobre que el sistema nervioso de las personas con este rasgo recibe más estimulación de forma simultánea. Este modo de recibir la estimulación da lugar a los cuatro aspectos del procesamiento sensorial: La sensibilidad a las sutilezas, a los matices, a los detalles, la empatía, el procesamiento profundo de la información con tendencia a la reflexión y la sobreestimulación o saturación tanto física como emocional. De los niños con alta sensibilidad hemos hablado hoy en la Consulta de Psicología Infantil y Juvenil, con la psicoterapeuta y pedagoga, Lourdes Castro, quien nos ha explicado durante el programa como acompañar a los menores con alta sensibilidad.

Lo primero, es reconocerlo y acompañarlos en su proceso de autoconocimiento y gestión emocional. Borrar el estigma, buscar ayuda profesional, no caer en la sobreprotección y trabajar las técnicas de relajación son otras de los aspectos señalados.

Además de esta temática hemos hablado del abordaje de la guerra en Ucrania entre los menores. Según Castro, es importante no eludir lo que está pasando, no evitar la conversación, aunque sea incómoda. Lo primero es preguntarles qué es lo que saben y escucharlos, a partir de ahí responder a todas sus preguntas con un lenguaje distinto, en función de la edad y de la madurez del niño.

Consulta de Psicología con Lourdes Castro