La Palma es el objetivo del nuevo destino solidario planteado por el proyecto intercentros «Ubrique Blanco de Paz». Durante lo que resta de diciembre y enero los centros educativos de Ubrique junto con el CEIP Abardela de Benaocaz, que se suma a la iniciativa, seguirán organizando actividades diversas con fin recaudatorio. Los fondos obtenidos serán ingresados a finales de enero en la cuenta dispuesta por el Cabildo Insular de La Palma para los damnificados por el volcán de Cumbre Vieja. En este tiempo no sólo se realizarán acciones destinadas la obtención de fondos económicos, también se trabaja con el alumnado dando a conocer la realidad que se está viviendo e impulsando los valores de cooperación, colaboración, compromiso, responsabilidad y por supuesto solidaridad. De esta nueva iniciativa hemos conversado hoy en La Mañana con la coordinadora de «Ubrique Blanco de Paz», María del Mar Domínguez Aránegas.

La iniciativa partió de la maestra ubriqueña Ana Suárez, que inculcó entre su alumnado, 6º de Primaria del Benafelix, el interés por colaborar con La Palma, poniendo a la venta pulseras elaboradas por los escolares. Este fue el germen que ha derivado en el respaldo de toda la comunidad educativa a través de «Ubrique Blanco de Paz». Cada centro está organizando diferentes actividades a criterio propio y según su idiosincrasia particular. De este modo, encontramos desde la venta de manualidades (marcapáginas, pulseras, bolsas de telas…), hasta la realización de jabón con aceite usado, mercadillos solidarios, carreras virtuales, el bocadillo solidario o el envío de cartas de apoyo del alumnado. Diversas acciones, que han sido trabajadas previamente y con las que colaboran los equipos docentes, el alumnado y las familias.

«Ubrique Blanco de Paz», nace en 2004 con la disposición de los  centros educativos que existen en el municipio, CEIP Ramón Crossa, CEIP Reina Sofía, CEIP Víctor Serna,  CEIP Benafélix, CEIP Fernando Gavilán,  Colegio Sagrado Corazón de Jesús, IES Ntra. Sra. de los Remedios, IES Las Cumbres e IES Francisco Fatou, además de la Escuela Infantil La Esperanza que se ha incorporado recientemente, con el objeto, entre otros, de propiciar el cambio de actitudes y valores en la sociedad a través del entorno educativo, mejorar la calidad de los centros y favorecer el concepto de comunidad. Durante este tiempo se ha consolidado gracias al compromiso del sector educativo, perfeccionando el trabajo que se desarrolla en las comisiones que la conforman.

Salvo por la Tarde de Juegos, la actividad más popular e identitaria de «Ubrique Blanco de Paz», el trabajo se ha mantenido a pesar de las dificultades de la pandemia. Al igual que el pasado curso, se descartan para este año la gymkhana, también la representación teatral que cada año se destina a los alumnos de primaria o la agenda común que compartían todos los colegios.

El pasado año, la Escuela de Familias se programó en sesiones telemáticas, sin embargo para este curso se espera recuperar la presencialidad, aunque todo dependerá de como evolucione la situación sanitaria en Ubrique. En principio serán en las jornadas del 19 y 26 de enero y el 2 y 9 de febrero de 2022 en el IES francisco Fatou y estarán centradas temáticamente en la disciplina positiva, siendo impartida por la especialista en neurociencia Macarena Soto Rueda.

Lo que si se seguirá trabajando de manera conjunto entre toda la comunidad, son las jornadas específicas que a modo de efemérides, contribuyen en la educación en valores. Al Día de la Paz que cada 30 de enero se realiza con alguna actividad común, se une este curso el Día de la Discapacidad celebrado recientemente el pasado 3 de diciembre y el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se conmemora el 11 de febrero.

María del Mar Domínguez Aránegas, coordinadora de Escuela de Familias de «Ubrique, Blanco de Paz»