La Junta Directiva de la Asociación de Vecinos de la Plaza de la Verdura y Casco Antiguo, junto con el grupo de coordinación de la última edición del Belén Viviente, celebrado en 2019, han decidido no organizar este año el evento navideño. Así nos lo ha trasladado hoy, la portavoz y secretaria del colectivo vecinal María Carmen López ,con quien hemos conversado en La Mañana de Radio Ubrique.

La que hubiera sido la XX edición del Belén Viviente lleva dos años sin poder celebrarse a causa de la pandemia. El año pasado era impensable, la tasa de incidencia del Covid- 19 de aquel entonces superaba los 100 casos por cada 100.000 habitantes y la vacunación aún no se había iniciado. Después de un año y 8 meses, si bien la situación ha mejorado, la magnitud del evento hace que sea una irresponsabilidad plantearlo en las condiciones de siempre, sin buscar fórmulas sucedáneas. Las alternativas no se contemplan, ya que desde la organización no se quiere perder la identidad del acontecimiento navideño.

En el Belén Viviente de Ubrique se interactúa, la gente se mezcla con los figurantes durante las escenas, se pierden por las nueve calles y dos plazas donde se localiza, sin límite de tiempo, se come y bebe, se adquieren productos de artesanía y en definitiva se disfruta de la recreación formando parte de ella. Acabar con ese modo de expresión se antoja impensable, darle cabida a fecha de hoy, una irresponsabilidad.  Y es que en definitiva se trata de eso, de contar con las autorizaciones pero también de afrontar el riesgo desde un colectivo que trabaja sin ánimo de lucro y que tendría que asumir un evento multitudinario de gran magnitud.

Aunque nunca se ha podido determinar con exactitud el número concreto de visitantes que se acercan semanas antes de Navidad al Casco Antiguo, para disfrutar del Belén Viviente, la organización lo estima en miles. Sería por tanto considerado como evento de multitudinario, donde el uso de las mascarilla es obligatorio aunque sea al aire libre. Los eventos desarrollados en el Casco Antiguo, acaban en embotellamientos, no siendo este el lugar más idóneo para mantener las distancias, es por todo ello por lo que se ha optado por esperar, «vamos a ser prudentes».  A pesar de la decisión, desde el colectivo vecinal se muestran optimistas con respecto al futuro de la actividad esperando que la pandemia sirva para tomar impulso.

María Carmen López, portavoz y secretaria de la Asociación de Vecinos de la Plaza de la Verdura