‘¿Está la mente hecha para ser feliz?’ ha sido el título del espacio introductorio con el que hoy hemos inaugurado una nueva sección quincenal dirigida al apoyo emocional y la comunicación de técnicas de autoestima, gracias a la colaboración del psicólogo y Máster en Inteligencia Emocional, Diego Bayón. Cada dos lunes nos ofrecerá su experiencia, aportándonos herramientas para la comunicación interpersonal. Además de avanzarnos las características del programa, ha subrayado el objetivo de lograr un «espacio de reflexión, en el que podamos aprender a ver las cosas desde un punto de vista distinto», y de compartir su experiencia en el asesoramiento a colectivos principalmente de mujeres víctimas de malos tratos. Llega justo después de meses de confinamiento y distintas etapas de la pandemia, por lo que intentará también ayudar a aquellas personas que se hayan visto afectadas en su socialización o incluso a la hora de salir a la calle.

En este primer programa, Diego Bayón ha querido respondernos a la pregunta de si ‘¿Está la mente hecha para ser feliz?’, a lo que ha subrayado que «no». «La mente humana está hecha sobre todo para protegernos, más allá de ser felices», explicó, por lo que «debemos saber nosotros lo que nos hace felices», algo que intentará trasladarnos en los próximos espacios. En este sentido, ha destacado que, a pesar de los miles de años de existencia del ser humano, nuestros problemas siguen siendo muy similares en la actualidad, y giran en torno a la familia, la pareja, el trabajo…

Eso sí, nos condiciona la evolución tecnológica, que por ejemplo, provoca sedentarismo o nos bombardea a través de las redes sociales con modelos inalcanzables o irreales, con el peligro que esto supone en determinadas etapas como la adolescencia. Es sólo un avance de temáticas que nos irá ampliando durante las próximas semanas, en una propuesta para afrontar la vida de forma positiva. Para ello, invita a los oyentes a hacernos llegar sus preguntas y propuestas.

Diego Bayón, Graduado en Psicología y Máster en Inteligencia Emocional