El Salto del Cabrero es una falla con paredes verticales que superan los ochenta metros de altura y da nombre a una ruta que parte desde la vecina localidad de Benaocaz. Con este itinerario hemos despedido hoy la temporada de «Conoce nuestro entorno», un programa que durante estos meses nos ha acercado a nuestro patrimonio natural. De ello se ha encargado cada quince días Pepa Gómez con quien hemos descubierto parajes hasta ahora desconocidos, redescubiertos aspectos nuevos de otros ya conocidos y promovido el respeto y la cultura medioambiental, cuando nos movemos por el campo y las sierra.

El Sendero Salto del Cabrero tal y como nos lo propone Camenae es una ruta lineal de unos 7 u 8 kilómetros de dificultad media, con un tiempo estimado de entre cuatro o cinco horas, si acudimos para disfrutar del entorno. «Conocido también como “Camino del Puerto de Don Fernando”, el sendero Salto del Cabrero discurre por la antigua vía de comunicación entre las poblaciones de Benaocaz y Grazalema. El itinerario se adentra en la sierra y nos lleva hasta una espectacular formación geológica, un desgarre de dimensiones colosales que fragmentó la montaña por varias líneas de falla, hace ya millones de años».

Desde Benaocaz, al final de la calle pajaruco se inicia el sendero del Salto del Cabrero, ya que desde el Puerto del Boyar no está autorizado el paso por fincas privadas. «Los primeros metros discurren entre muros de piedra que delimitan varias fincas adehesadas, por un carril en el que es posible cruzarse con gallinas, cabras o algún cerdo hocicando la tierra. Es importante que cierre las cancelas que encuentre a su paso. En poco más de quinientos metros, llegamos a un puente de piedra que cruza el arroyo Pajaruco, cuyo cauce recoge las aguas de la Sierra del Caíllo y las de la Sierra del Endrinal. Petirrojos, pinzones, mirlos, jilgueros, tarabillas y otros pajarillos dan nombre al arroyo y voz a la sierra. Tras pasar el puente, el sendero asciende por un terreno pedregoso y calizo, que va arrojando tras de sí bellas panorámicas sobre Benaocaz».

«La composición caliza de estas sierras originó un paisaje de cuevas, simas, galerías y fallas, como las
que dieron lugar al desfiladero del Salto del Cabrero. El choque de las placas terrestres hace millones de años generó sobre estos materiales unas fuerzas colosales que, encauzadas por una serie de líneas de falla paralelas, desgarraron la tierra y partieron la montaña en dos.

Las paredes del desfiladero rebasan los ochenta metros de altura; mientras que el paso entre ellas no supera los cincuenta metros. En sus incalculables oquedades, encuentran cobijo numerosas aves, especialmente, rapaces. La cota más alta del Salto del Cabrero es de 934 m. Desde aquí, se pueden observar la Sierra de la Silla y, ya en el Parque Natural Los Alcornocales, el Picacho y el pico del Aljibe».

Tal y como nos recomendaba Pepa Gómez, en esta época del año cualquier itinerario debe realizarse temprano para evitar las altas temperaturas, acudir con pantalón largo, protección solar y agua.

El Salto del Cabreo con Pepa Gómez