FOTO: Archivo. Conchi Castillo, Virginia Bazán y Pepa Gago en los estudios de Radio Ubrique en 2019

Hoy miércoles 12 de Mayo se celebra el Día Mundial de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga Crónica, una efeméride que cada año se ha conmemorado desde la Asociación de Fibromialgia y Enfermedades Reumatológicas, Asfibrom de Ubrique con la colocación de un stand informativo en el centro de la Avenida España. Una iniciativa que por segundo año consecutivo no se podrá llevar a cabo a causa de la pandemia. Asfibrom, que desde marzo del 2020 mantiene sus servicios cancelados, restablece la atención fisioterapeútica para sus usuarias gracias a la colaboración de la delegación de Salud del Ayuntamiento de Ubrique que financia este servicio. De esta novedad, hemos hablado hoy con Conchi Castillo integrante del colectivo, aprovechando además para dar visibilidad y concienciar sobre la realidad de las personas afectadas, así como del trabajo que desde el colectivo se desarrolla, incluso en tiempos de pandemia.

La Asociación de Fibromialgia y Enfermedades Reumatológicas, cerró hace ya más de un año su sede (en el edificio de usos múltiples de la Piscina Cubierta)  y los servicios ofertados, afectando a las  propias usuarias que cada día se beneficiaban de las actividades organizadas por el colectivo. El yoga, pilates, o los talleres de costura para ejercitar la psicomotricidad fina, junto con la atención psicológica, quedaron en suspenso. Sin embargo, la principal carencia que han tenido que afrontar han sido la eliminación del contacto entre usuarias, y es que en la sede de la Asociación se trabajaba diariamente como una comunidad terapeútica efectiva, una comunidad en la que las alrededor de 30 socias comparten experiencias.

En septiembre pasado la sede se abría de manera puntual para labores administrativas, pero se tuvo que cerrar de nuevo al poco tiempo a causa del aumento de contagios. Desde entonces ha permanecido cerrada. Ahora mantiene una nueva apertura con la atención fisioterapeútica de un profesional que acude cada martes para atender a unas cinco usuarias, que previamente han solicitado la atención. Es por ello por lo que se hace un llamamiento a las socias para utilizar este servicio contactando con la directiva.

El coronavirus también ha acabado con los pocos recursos de los que dispone el colectivo para obtener fondos, sin poder dar salida a los productos de elaboración propia que se ponen durante esta efeméride a la venta con fin recaudatorio. La situación no obstante, dista del pasado año. El avance en el ritmo de  vacunación hace pensar en una apertura completa de cara al próximo curso.

Conchi Castillo, representante de Asfibrom Ubrique