La ampliación de horarios ha reactivado a bares, restaurantes, y el ocio nocturno, mientras que la apertura de la comunidad y la movilidad entre provincias ha multiplicado las reservas en hoteles y alojamientos hasta el verano. También regresan la celebración de comuniones y bodas, aunque para grupos más reducidos. Tras el cierre de abril, la Asociación de Hostelería de Ubrique destaca este inicio de recuperación, y apela a la responsabilidad de todos para seguir frenando la incidencia por COVID-19.

El cese del estado de alarma y las medidas de desescalada que arrancaron el pasado 9 de mayo han llegado justo después de que Ubrique saliese de la situación de alerta sanitaria 4.2, y dejase atrás su cierre perimetral y el cese de la actividad no esencial durante 27 días. Miguel Rosado, presidente de los hosteleros locales explica que ha sido como pasar en pocas jornadas de la noche al día, de la nada a la ampliación de horarios hasta las 00,00 horas en el caso de bares y restaurantes, y de las 02,00 de la madrugada para el ocio nocturno. No obstante, recuerda que «el virus sigue estando ahí, entre nosotros, por lo que debemos seguir teniendo la máxima precaución», y muestra su confianza en la población ubriqueña «como ya se demostró el pasado fin de semana, con ausencia casi total de aglomeraciones, y la presencia en la calle de agentes de la Policía Local y Guardia Civil para controlar».

Tal y como recoge el BOJA, hasta las 00,00 horas de este jueves se mantienen las mismas medidas en relación a aforos, y el máximo de personas por mesa sigue siendo de 4 en el interior de bares y de 6 en el exterior. A partir del 13 de mayo, en función de los nuevos niveles de alerta sanitaria en cada distrito, se podrá llegar hasta un máximo de 8 personas dentro de los locales y 10 en las terrazas. Rosado reconoce que todos estos cambios a lo largo del último año les han hecho casi expertos en la lectura de normativas en boletines oficiales, y que para resolver dudas contactan entre sí los propios hosteleros a través de un grupo de whatsapp.

«Son los propios clientes por responsabilidad los que en la mayoría de los casos nos van preguntando qué se puede hacer y qué no», asegura. Entre las preguntas más habituales, si se puede fumar en las terrazas, algo en la actualidad no permitido al no existir distancia de seguridad suficiente. Sí que se puede consumir ya en la barra, pero siempre sentado y manteniendo 1,5 metros al menos de distancia, mientras que sigue estando prohibido bailar. El presidente de la Asociación de Hostelería subraya que, sin duda, el sector más golpeado está siendo el del ocio nocturno, y que la apertura hasta las 2 de la madrugada supone todo un primer paso importante para bares con música y discotecas.

Reactivación de hoteles y salones de celebraciones

El fin del toque de queda, y la posibilidad de movilidad entre provincias y comunidades, ha reactivado las reservas en hoteles y casas rurales. En el caso concreto del hotel Ocurris, Miguel Rosado precisó que desde el jueves no han parado de entrar llamadas, y que de hecho esta semana tienen ya un 100% de ocupación, gracias a la celebración del Rally Andalucía 2021. La última semana de junio también, por la celebración de la Subida Ubrique, y en general las reservas llegan ya hasta el mes de agosto, por lo que cuentan con previsiones muy positivas para el verano.

En lo referente al sector de eventos y celebraciones ocurre lo mismo. La relajación de medidas y la coincidencia con estas fechas de comuniones y bodas, han impulsado también la demanda de catering, y de salones. Además, los eventos que habían quedado aplazados desde el pasado año, empiezan a celebrarse en estos meses. A partir del jueves, y dependiendo del nivel de alerta sanitaria en cada municipios, el aforo máximo podrá llegar hasta las 300 personas en el interior y 500 en el exterior. En cualquier caso, Rosado admite que son las propias familias las que prefieren celebrar eventos con aforo más reducido, muy por debajo de lo que permite la normativa, para mayor seguridad. » Si antes eran bodas o comuniones de 100 personas, ahora no suelen pasar de los 40 invitados», asegura.

Miguel Rosado, presidente de la Asociación de Hostelería de Ubrique