El nivel 4.2 de alerta sanitaria que sufre Ubrique desde hace ya tres semanas ha devuelto a los alojamientos turísticos locales a los peores momentos de la pandemia, especialmente por el cierre perimetral del municipio, que se une al que se viene registrando desde hace meses en cada una de las provincias andaluzas. Hoy en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique Antonio Gil, trabajador e integrante de la familia propietaria del Hotel ‘Sierra de Ubrique’, nos ha explicado las dificultades que vienen atravesando especialmente en las últimas semanas, con la cancelación de las reservas que tenían para Semana Santa, y a la vez la esperanza en recuperar mejores momentos sobre todo de cara ya al verano.

En la actualidad, el hotel permanece abierto con apenas 3 habitaciones ocupadas de las 27 con las que cuenta, y que corresponden a clientes habituales que visitan de forma periódica Ubrique por motivos de trabajo, una de las excepciones que contemplan las restricciones de movilidad por el COVID-19. Tal y como precisa Antonio Gil, mantienen abiertos con esta baja ocupación de entre el 5% y el 10% de lunes a viernes no por rentabilidad económica, sino para mantener el servicio a las personas que lo necesitan. A su vez, esto contribuye al propio mantenimiento indispensable de las instalaciones y permite seguir contando con el máximo número posible de trabajadores.

Por visitas turísticas ahora mismo está paralizada la llegada de clientes, tras el cierre perimetral desde el 2 de abril, si bien ya desde antes el flujo era bajo por el cierre provincial. La entrada en vigor de las nuevas restricciones en Ubrique coincidieron con el Viernes Santo, por lo que desde el hotel debieron avisar previamente a las personas que habían reservado y proceder a la cancelación gratuita. Con respecto al bar restaurante debió cerrar sus puertas al público también ese día por el cese de actividad no esencial, si bien los servicios de restauración y cafetería están disponibles para los huéspedes del hotel que lo necesiten. Pero, sin duda, el servicio más afectado durante esta pandemia por razones evidentes es el salón de celebraciones. Son contadas, por ejemplo, las bodas que tuvieron lugar, y en su caso sumaron entre 15 y 20 asistentes en total. Muchas personas han pospuesto la fecha hasta en dos ocasiones, mientras otras mantienen la esperanza para los próximos meses aunque con un corto número de invitados.

El hotel ‘Sierra de Ubrique’ debió permanecer durante casi dos meses cerrado durante el período inicial de confinamiento, reabriendo el hotel sus puertas el 11 de mayo y el restaurante el 25 de ese mes, con la puesta en marcha de un importante protocolo de prevención. En todas las instalaciones geles y guantes, así como mamparas de protección en distintos puntos. En las habitaciones se han suprimido alfombras, cojines, folletos informativos, y otros elementos porosos o que pueden ser manipulados. En las labores de limpieza y desinfección los trabajadores portan sus respectivos EPIs e incluso dejan 24 horas de diferencia para un nuevo uso e intercalar habitaciones vacías entre las ocupadas. Por su parte, en la terraza, distancia suficiente entre mesas y una carta digital por código QR, entre otras medidas.

Según manifiesta Antonio Gil, se trata de un año de altibajos con distintas fases, siendo la más positiva desde el verano hasta noviembre, gracias también a contar con piscina. Desde el otoño, una vez llegó el cierre perimetral por provincias, el descenso ha sido de nuevo notable y calcula que el volumen de actividad apenas ha alcanzado el 40/50% de un año normal. Las pérdidas para los alojamientos locales son muy importantes, ya que las restricciones han afectado ya tanto a los días festivos de la Semana Santa 2020 como en el caso de Ubrique también de este año, las navidades, o los distintos puentes festivos.

Por lo pronto, tienen la vista puesta en la posibilidad de que mañana jueves la tasa de incidencia pueda bajar de la barrera de 1.000 casos por cada 100 mil habitantes -si bien hoy aún se sitúa en 1.246,6-, para que al menos se reactive la actividad no esencial, y lo antes posible bajar de 500 para que quede levantado el cierre perimetral. Hace unos días el Hotel ‘Sierra de Ubrique’ cumplió su 17º aniversario desde que quedase inaugurado en 2004. Reconocen que están asistiendo, como el resto de la sociedad, a una situación nunca vista antes, pero afrontan con esperanza la posibilidad de que las cosas puedan ir cambiando en los próximos meses de la mano del proceso de vacunación.

Antonio Gil, integrante de la familia propietaria del Hotel Sierra de Ubrique