De aplicarse, el precio de los artículos marroquineros procedentes de países como España, Francia o Italia, se vería incrementado en el mercado estadounidense en un 25%, que se sumaría al 10% ya existente. Las empresas ubriqueñas podrían verse afectadas no sólo en sus exportaciones directas a EE.UU, sino también en los pedidos de las grandes marcas francesas e italianas de cara a los clientes norteamericanos. El sector, ya golpeado por la pandemia, se está movilizando junto al Calzado para que el Gobierno Central y la UE defiendan sus intereses, y en caso de confirmarse el nuevo arancel, aporten ayudas inmediatas.

Luchando aún por sortear los efectos de la pandemia por la COVID-19, el sector marroquinero ubriqueño asiste con preocupación e incertidumbre a una nueva piedra en el camino de la recuperación. En este caso, consecuencia indirecta de la guerra comercial entre EEUU y distintos países de la UE -entre los que se encuentra España-, por la aplicación de la denominada tasa Google que afecta sobre todo a empresas tecnológicas norteamericanas. Como respuesta, se amenaza con un arancel adicional del 25% a los artículos de distintas actividades como la marroquinería o el calzado, con efectos difíciles de evaluar aún, pero que podría suponer una caída muy brusca de las ventas. El gerente de la Fundación Movex, Javier Gallego, nos informaba hoy en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique de los pasos que está dando el sector ubriqueño ante las distintas Administraciones, junto a la Asociación Española de Fabricantes de Marroquinería (Asefma), y FICE y AEC del calzado.

Según los últimos datos a nivel nacional, Estados Unidos es el 7º país en la lista de principales destinos a los que exporta la marroquinería española, con una facturación en 2019 de 44,1 millones de euros (el 4,4% del total de exportaciones), pero uno de los mercados más en auge de los últimos años con un crecimiento del 28,2%. Los principales compradores de nuestra marroquinería son Francia (28,3%), Italia (8,5%), y Reino Unido (6,3%), cuyas grandes marcas también se verían afectadas en sus ventas a USA. Este es el ‘efecto dominó’ que temen las empresas ubriqueñas de cara a los próximos meses si entra en vigor este nuevo arancel. Otros países, sin embargo, como Portugal no están aplicando la tasa Google, por lo que no tendrían repercusión en sus precios de exportación y podrían lograr una mejor posición competitiva con respecto a los artículos ubriqueños.

Hasta el 11 de julio se ha establecido un período de alegaciones ante las autoridades españolas, que en cualquier caso dependen de la decisión acordada de la UE, pero entretanto tampoco se descarta que EEUU pueda poner en marcha el nuevo arancel para la actividad marroquinera. Ante esta situación, se vienen sucediendo los contactos con la Junta de Andalucía y el Ministerio para mostrar la preocupación del sector y demandar que en las negociaciones se defiendan sus intereses. También reclaman compensaciones en forma de ayudas, si la amenaza estadounidense llega a materializarse, y que lleguen de forma rápida. De hecho han requerido al Gobierno Central que revise las actividades a las que dirigirá las ayudas de los fondos europeos para paliar los efectos la pandemia, ya que en principio no se ha incluido al sector de la Piel, a pesar de las consecuencias negativas que el COVID-19 está provocando, con lo que sería un segundo golpe que agravaría su situación.

El sector marroquinero ya venía trabajando en la búsqueda de nuevos mercados, con miras por ejemplo a los países asiáticos, algo que se prevé potenciar ante este contexto internacional. Javier Gallego explicó que han firmado un acuerdo con Extenda para promocionar a las empresas ubriqueñas, y prevén participar en las ferias telemáticas que se van a organizar en Corea y Japón.

Javier Gallego, gerente de la Fundación Movex