La muerte es una realidad que en tiempos de pandemia está más presente que nunca. Para la psicoterapeuta y pedagoga Lourdes Castro, este es un tema que tendemos a negar entre los pequeños de la casa y sin embargo, deberíamos abordarlo de manera natural.

La comprensión de la muerte depende de la edad y del desarrollo del menor. Con menos de 2 años, aún no se entiende el concepto, pero se es sensible a los cambios emocionales y  de conducta. A partir de los 2 años se ve como algo reversible, mientras que de 6 a 9 años, se entiende como algo permanente, pero que sólo le ocurre a los ancianos o desconocidos. ¿Cómo comunicamos a un menor la muerte de un ser querido, como afronta el duelo y qué podemos hacer para ayudarlo?. Estas son las preguntas a las que hemos respondido hoy en la Consulta de Psicología Infantil y Juvenil de La Mañana.

Para Castro,  es común que todos los niños sientan una amplia gama de emociones en respuesta a la muerte de un ser querido, como negación, tristeza, ansiedad o ira. La manera de expresar estos sentimientos dependerá de cada caso, por ejemplo pueden tener problemas para concentrarse en el colegio o dificultades para dormir. Además se pueden mostrar inseguros y posesivos. Para ayudarlos, Castro propone el acompañamiento, simplemente «estar ahí, pasar tiempo con ellos, que se sientas seguros y queridos».

Deben ser los padres los que comuniquen el fallecimiento de un ser querido al menor. Es una tarea que no se debe retrasar, utilizando un mensaje adecuado a la edad del pequeño, sin usar eufemismos ni explicaciones abstractas y sin dar demasiados detalles.

Consulta de Psicología Infantil y Juvenil con Lourdes Castro