Al igual que otros sectores y ámbitos de la sociedad ubriqueña, como fábricas marroquineras, clubes deportivos, o centros educativos, también el sector hostelero se está viendo afectado por el repunte explosivo de casos por COVID-19 en nuestra localidad durante los últimos días. De hecho son varios los bares que han debido cerrar sus puertas, bien por contagios entre su personal, o para realizar la cuarentena por el contacto con otras personas que han resultado ya positivos en test. Hoy en ‘La Mañana’ de Radio Ubrique el presidente de la Asociación de Hostelería de Ubrique, Miguel Ángel Rosado, ha querido lanzar un mensaje de prudencia y máxima colaboración con las medidas preventivas para frenar entre todos los contagios.

Según ha explicado, permanecen muy atentos a la evolución de los datos, ya que hoy se ha superado la barrera de 500 casos por cada 100 mil habitantes, con lo que tras la próxima reunión del Comité Provincial de Alerta se decretaría el cierre perimetral del municipio de seguir así. Si las cifras empeoran y superan la barrera de 1.000 casos por cada 100 mil habitantes, una vez reunido el Comité se acordaría el cese de la actividad no esencial en Ubrique, es decir del sector de la hostelería y la mayor parte de comercios.

Entretanto, señaló, que seguirán aplicando todas las normas de seguridad indicadas por las autoridades sanitarias, para lo que también insistió en la indispensable colaboración de los clientes. Este repunte supone, además, un nuevo golpe tras un año de pandemia, más aún entrando justo en la época de Semana Santa y cuando parecía que la situación había mejorado en las últimas semanas en Ubrique.

Miguel Ángel Rosado, presidente de la Asociación de Hostelería de Ubrique