FOTO. Avenida España durante el pasado mes de abril en pleno confinamiento

Esta tarde, a partir de las 18 horas y salvo excepciones recogidas en BOJA, todos los establecimientos deberán permanecer cerrados. Una medida que afecta a bares, restaurantes y cafeterías, pero también a comercios que no forman parte de los servicios esenciales, es el caso de las tiendas de textil, calzado, las peluquerías, los centros estéticos o los estancos, por ejemplo. Las nuevas restricciones han caído como un jarro de agua fría sobre todo en el sector de la hostelería, que tras la campaña del verano, ha visto limitada su actividad poco a poco, primero con el estado de alarma del Gobierno Central, después, con las medidas adoptadas por el Gobierno de la Junta de Andalucía.

Provengan de donde provengan el resultado es el mismo y el sector manifiesta ya un hartazgo que desembocará en las protestas previstas para este jueves. Este es el el caso de las 54 familias que forman parte de la Asociación de Hostelería de Ubrique, y que se podrían extender a los más de 70 bares de Ubrique. Los propietarios y regentes de estos establecimientos están hartos de unas medidas que aseguran no ha demostrado que contenga el virus y consideran que este nuevo varapalo para la hostelería es como «una muerte agónica». Así lo entiende el vicepresidente de la Asociación, Cristóbal Ríos con quien hemos conversado hoy en La Mañana de Radio Ubrique, quien nos indicaba que la radiografía actual en el sector es «de enfado y crispación». El colectivo pretende concentrarse este jueves en la Plaza del Ayuntamiento secundando el llamamiento realizado por la Federación Horeca en toda Andalucía.

La Asociación de Hosteleros de Ubrique considera que el cierre de sus negocios a las 18 horas no es la solución, «no soluciona nada, lo único que hace es maltratar más a un sector» ya de por sí agonizante. Según Ríos los bares están controlados, mantienen las medidas de seguridad e higiene y se ha demostrado que el anterior cierre, a las 22 horas, no ha contribuido a frenar los contagios.

Al cerrar a las 22 horas se planteó adelantar cenas, una opción que no se puede barajar ahora con el nuevo horario. «Muchos bares de copas están pensando en cerrar», al no poder soportar el coste de un alquiler en zonas como la Avenida España, otros se plantean servir desayunos y abrir por las mañanas. El resto tampoco está mucho mejor, «estaremos poniendo comidas hasta que nos dejen por la tarde». Ante la demonización que ha sufrido el sector, Ríos pide un poco de empatía y recuerda que de la hostelería subsisten familias enteras a las que se les está negando su forma de vida, siendo este un sector que generan empleo y riqueza al municipio. De hecho en Andalucía la hostelería soporta casi el 10% del PIB.

Al igual que el resto de patronales del sector, se insisten en que las restricciones se deben acompañar de ayudas.Sin embargo aclaran , «nosotros no queremos limosnas, queremos trabajar para ganarnos el sustento», mientras asegura «seguimos pagando impuestos y tasas, seguimos pagando la tasa de basura, aunque cerremos antes». Es por ello, por lo que la directiva plantea ya mantener un encuentro con la Alcaldesa de Ubrique para que se pronuncia ante la administración autonómica en defensa del sector hostelero ubriqueño y adopte medidas de respaldo local.

Cristóbal Ríos presidente de la Asociación de Hostelería de Ubrique