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Ayer jueves se conocía finalmente las actuaciones coordinadas en Salud Pública frente al COVID-19 para centros educativos, acordadas en la conferencia sectorial mantenida entre Estado y Autonomías. El acuerdo marca las directrices en las que, en el caso de Ubrique,  se llevan trabajando durante todo el verano. En nuestra localidad los equipos directivos de los centros educativos se reunían el pasado 20 de julio para determinar también un acuerdo de mínimos, que permitirá que no existan grandes diferencias en los protocolos que se establecerán en cada centro y que llegan determinado no sólo por el coronavirus, sino también por las circunstancias particulares de cada uno. A partir del 4 de septiembre los colegios comenzarán a contactar con las familias, de manera telemática en el caso del CEIP Ramón Crossa, para mantener encuentros informativos sobre la vuelta a las aulas, que tendrá lugar el jueves 10 de septiembre (con un horario reducido el primer día de 10 a 12:30).

Para el director del CEIP Ramón Crossa, José Carlos Delgado, lo importante es la colaboración de todos y que las medidas adoptadas sean asimiladas por el alumnado, las familias y los docentes como una rutina diaria, ya que es una situación con la que hemos de convivir. En cualquier caso aún quedan muchos aspectos por concretar a la espera de conocer entre otros, los refuerzos de personal que puedan recibir los centros educativos.

Lo que sí sabemos es que se deberá mantener una distancia mínima de seguridad de 1,5 metros, higiene de manos frecuente y uso de las mascarillas desde los seis años

Lo que sí sabemos es que se deberá mantener una distancia mínima de seguridad de 1,5 metros, higiene de manos frecuente y uso de las mascarillas desde los seis años. El uso de la mascarilla será obligatorio a partir de 6 años de edad con independencia del mantenimiento de la distancia interpersonal, sin perjuicio de las exenciones previstas en el ordenamiento jurídico.

Además, aunque por el momento se contempla que se mantenga una distancia interpersonal de, al menos, 1,5 metros, el documento también tiene previsto que los niños de Infantil y el Primer Ciclo de Primaria estén en «grupos de convivencia estable» en los que no habrá esta limitación. En el caso del Ramón Crossa se están estudiando la posibilidad de crear los grupos burbujas como se ha denominado, por líneas o por ciclos en el caso de Infantil y Primer ciclo de Primaria.

Sobre la toma de temperatura se pretenden que se tome a todos los alumnos y personal de los centros de educación de forma previa al inicio de la jornadaAunque da la libertad a los propios centros de hacerlo en la forma que crean conveniente. En el caso del CEIP Ramón Crossa la entrada será para todo el alumnado a las 9 excepto para Infantil que será escalonada, desde las 9 hasta las 9:15 siendo los tutores los que recogerán a los menores.

Asimismo, los niños deberán extremar las medidas de higiene y tienen que lavarse las manos como mínimo cinco veces al día. Estos casos son: a la entrada y salida del colegio, antes y después del patio, antes y después de comer y siempre después de ir al baño. Hábitos destacaba el director del Ramón Crossa que deberá adquirirse como parte de la rutina diaria del colegio.

El cierre de los centros educativos como medida para controlar la transmisión ha demostrado ser poco efectivo y tener un impacto negativo a nivel de desarrollo y educación de la población en etapa de aprendizaje. En el momento actual se han implementado diversas medidas para controlar la trasmisión del virus que permitan un inicio del curso escolar lo más seguro posible. Esto es lo que recoge la Guía de actuación ante la aparición de casos de COVID-19 en centros educativos, acordada también este jueves, que establece que será considerado que hay un brote cuando haya más de tres casos de coronavirus en un único grupo de convivencia estable o clase. En estas circunstancias se procedería al aislamiento domiciliario de los casos y a la identificación y cuarentena de los contactos del grupo de convivencia o los contactos estrechos de la clase.

Otros escenarios posibles serían los brotes en varias aulas sin vínculo epidemiológico: tres o más casos en grupo de convivencia estable (GCE) o clases sin vínculo epidemiológico entre ellas y el caso más grave los brotes en el contexto de una transmisión no controlada. Aquí los servicios de salud pública de las comunidades evaluarían el riesgo, valorando en última instancia, el cierre temporal del centro.

Se define como caso sospechoso: cualquier alumno o trabajador del centro con un cuadro clínico de infección respiratoria aguda de aparición súbita de cualquier gravedad que cursa, entre otros, con fiebre, tos o sensación de falta de aire. Cuando un docente se encuentre con este cuadro debe proceder a realizar un aislamiento precoz y referenciar al sistema sanitario de personas con síntomas.

En este marco actuará la figura del Coordinador Covid, una persona responsable para los aspectos relacionados con COVID que debe estar familiarizada con todos los documentos relacionados con centros educativos y COVID-19 vigentes. Esta persona, actuará como interlocutor con los servicios sanitarios a requerimiento de la unidad de salud pública correspondiente o por propia iniciativa cuando deba consultar algún asunto y deberá conocer los mecanismos de comunicación eficaz que se hayan establecido con los responsables sanitarios de su ámbito territorial.

José Carlos Delgado, director del CEIP Ramón Crossa